Medicamentos-conducción-cuales-afectan-reflejos

Tomar un medicamento forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. Sin embargo, algunos tratamientos pueden producir efectos secundarios capaces de influir en nuestra capacidad para conducir de forma segura.
Somnolencia, mareos, visión borrosa, dificultades para concentrarse o una respuesta más lenta ante un imprevisto son algunos de los efectos que pueden aparecer con determinados medicamentos.
Esto no significa que cualquier persona que tome medicación deba dejar de conducir.
El efecto depende del medicamento, de la dosis, de la persona, del momento del tratamiento y de la posible combinación con otros medicamentos, alcohol u otras sustancias.
Por eso es importante conocer qué estamos tomando, revisar el prospecto y consultar con un médico o farmacéutico cuando exista alguna duda.
¿Cómo puede afectar un medicamento a la conducción?
Conducir es una actividad compleja que requiere mantener simultáneamente diferentes capacidades.
Necesitamos:
- Mantenernos despiertos y alerta.
- Concentrarnos durante largos periodos.
- Ver correctamente.
- Calcular distancias.
- Coordinar movimientos.
- Reaccionar rápidamente.
- Tomar decisiones en pocos segundos.
Algunos medicamentos pueden alterar una o varias de estas capacidades.
Entre los posibles efectos que pueden interferir con la conducción se encuentran:
- Somnolencia.
- Reducción de los reflejos.
- Lentitud de reacción.
- Mareos.
- Vértigo.
- Visión borrosa o doble.
- Dificultad para concentrarse.
- Problemas de coordinación.
- Sensación de inestabilidad.
- Confusión.
Una persona puede no ser plenamente consciente de que sus reacciones están siendo más lentas de lo habitual.
¿Qué significa el pictograma del coche en los medicamentos?
En España, determinados medicamentos incluyen en su envase un símbolo formado por un triángulo rojo con un coche negro en su interior.
Debajo aparece la indicación:
“Conducción: ver prospecto”.
Este pictograma tiene como objetivo llamar la atención del usuario para que consulte la información del prospecto relacionada con la capacidad para conducir y manejar maquinaria.
Es importante entender que el símbolo no significa automáticamente que esté prohibido conducir.
Indica que ese medicamento puede producir efectos capaces de interferir con la conducción y que debemos revisar las advertencias específicas.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios dispone de información específica sobre medicamentos y conducción.
¿Qué medicamentos pueden afectar a los reflejos?
Existen numerosos medicamentos que pueden afectar a la conducción.
Esto no significa que todos los medicamentos pertenecientes a un mismo grupo produzcan los mismos efectos ni que todas las personas reaccionen de igual manera.
Entre los grupos que pueden requerir especial atención se encuentran los siguientes.
Medicamentos para dormir
Los medicamentos utilizados para tratar el insomnio están diseñados precisamente para facilitar el sueño.
Por este motivo, algunos pueden mantener un efecto sedante después de despertarse.
Esto puede producir:
- Somnolencia durante la mañana.
- Menor capacidad de concentración.
- Reflejos más lentos.
- Problemas de coordinación.
La duración del efecto dependerá del medicamento y de cada persona.
Si se utiliza un tratamiento para dormir, es importante conocer cuánto puede durar su efecto antes de conducir al día siguiente.
Ansiolíticos
Algunos medicamentos utilizados para tratar la ansiedad pueden producir somnolencia y reducir la velocidad de reacción.
Dentro de este grupo se encuentran determinadas benzodiacepinas.
Sus posibles efectos sobre la conducción pueden incluir:
- Somnolencia.
- Menor atención.
- Alteración de la coordinación.
- Reducción de reflejos.
- Sensación de inestabilidad.
El riesgo puede ser especialmente importante al comenzar el tratamiento o después de un cambio de dosis.
Antidepresivos
Existen diferentes tipos de antidepresivos y sus efectos son muy distintos.
Algunos pueden producir somnolencia, mareos o alteraciones de la concentración, especialmente durante las primeras fases del tratamiento.
Otros tienen menor efecto sedante.
Por este motivo, no debe generalizarse.
El médico o farmacéutico puede indicar las precauciones correspondientes al medicamento concreto.
Antipsicóticos
Determinados medicamentos utilizados para tratar enfermedades psiquiátricas pueden producir somnolencia, alteraciones de la coordinación, cambios en la presión arterial o dificultades cognitivas.
Estas circunstancias pueden interferir con la capacidad para conducir.
El tratamiento y la propia enfermedad deben ser valorados conjuntamente por el profesional sanitario.
Medicamentos para la epilepsia
Algunos medicamentos antiepilépticos pueden producir efectos como:
- Somnolencia.
- Mareos.
- Visión doble.
- Problemas de coordinación.
Además, las personas con epilepsia pueden estar sujetas a requisitos específicos relacionados con la conducción dependiendo del control de las crisis y de su situación clínica.
En estos casos siempre deben seguirse las indicaciones del neurólogo y la normativa correspondiente.
Medicamentos para el Parkinson
Algunos tratamientos utilizados en la enfermedad de Parkinson pueden producir somnolencia o bajadas de presión arterial.
Determinados medicamentos pueden incluso asociarse a episodios de sueño repentino en algunas personas.
Por ello, cualquier síntoma de somnolencia inesperada debería comentarse con el especialista.
Antihistamínicos para la alergia
Este es uno de los grupos que más fácilmente puede pasar desapercibido.
Algunos medicamentos utilizados para tratar alergias pueden producir somnolencia.
Esto ocurre especialmente con determinados antihistamínicos más antiguos.
Otros antihistamínicos tienen un efecto sedante mucho menor.
Por eso no se debe asumir que todos los medicamentos para la alergia son iguales.
Es recomendable revisar siempre el prospecto.
Medicamentos para resfriados y gripe
Algunos preparados para tratar síntomas del resfriado combinan diferentes principios activos.
Entre ellos pueden encontrarse antihistamínicos u otras sustancias capaces de provocar somnolencia.
El hecho de que un medicamento pueda adquirirse sin receta no significa que no pueda afectar a la conducción.
Medicamentos contra el mareo
Algunos tratamientos utilizados para prevenir el mareo en el coche o cinetosis pueden producir somnolencia.
Este punto es especialmente importante porque una persona puede tomar un medicamento precisamente antes de iniciar un viaje.
Si esa persona va a conducir, debe comprobar primero si el tratamiento puede afectar a sus reflejos.
En Mediguía puedes consultar también nuestra guía sobre mareo en el coche y cómo prevenirlo.
Analgésicos y medicamentos para el dolor
No todos los analgésicos afectan a la conducción.
Sin embargo, algunos medicamentos utilizados para tratar dolores intensos pueden producir:
- Somnolencia.
- Mareos.
- Confusión.
- Reducción de la capacidad de reacción.
El propio dolor intenso también puede dificultar la concentración necesaria para conducir.
Relajantes musculares
Algunos medicamentos utilizados para tratar contracturas, espasmos o determinadas enfermedades musculares pueden tener efectos sedantes.
Si provocan somnolencia, mareos o debilidad importante, la conducción puede verse afectada.
Algunos medicamentos para la tensión arterial
Muchos tratamientos para la hipertensión son compatibles con una conducción normal.
Sin embargo, algunas personas pueden experimentar mareos o sensación de inestabilidad, especialmente al comenzar un tratamiento o cambiar una dosis.
Esto puede producirse si la presión arterial disminuye demasiado o baja rápidamente al ponerse de pie.
Ante síntomas persistentes debe consultarse con el profesional sanitario.
¿Por qué hay que tener especial cuidado al empezar un tratamiento?
Los primeros días de tratamiento pueden ser especialmente importantes porque todavía no sabemos exactamente cómo reaccionará nuestro organismo.
Un medicamento que normalmente se tolera bien puede producir inicialmente:
- Sueño.
- Mareo.
- Malestar.
- Dificultades para concentrarse.
Algo similar puede ocurrir cuando el médico modifica la dosis.
Por ello, siempre que comiences un medicamento nuevo que pueda influir en la conducción conviene observar cómo te afecta antes de ponerte al volante.
Cuando empieces un tratamiento nuevo, revisa el prospecto y pregunta al médico o farmacéutico si puede afectar a la conducción. Presta especial atención durante los primeros días y después de cualquier cambio de dosis.
¿Qué ocurre si tomo varios medicamentos?
Tomar varios medicamentos simultáneamente puede complicar sus efectos sobre la conducción.
Dos tratamientos que individualmente producen poca somnolencia pueden tener un efecto mayor cuando se utilizan juntos.
Esto se conoce como interacción o potenciación de efectos.
El riesgo puede aumentar especialmente cuando se combinan medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central.
Por esta razón, es importante que el médico y el farmacéutico conozcan todos los medicamentos que utilizas.
Esto incluye:
- Medicamentos con receta.
- Medicamentos sin receta.
- Productos de herbolario.
- Complementos cuando sean relevantes.
Alcohol y medicamentos: una combinación peligrosa
Mezclar alcohol con determinados medicamentos puede aumentar considerablemente algunos efectos adversos.
Por ejemplo, puede potenciar:
- Somnolencia.
- Mareo.
- Falta de coordinación.
- Disminución de reflejos.
- Problemas de concentración.
Este efecto puede ser especialmente importante cuando se utilizan medicamentos para el sueño, ansiedad u otros tratamientos con efecto sedante.
No combines alcohol con medicamentos que puedan producir somnolencia o reducir los reflejos. Si vas a conducir, la opción segura respecto al alcohol es no consumirlo.
¿Un medicamento sin receta puede afectar a la conducción?
Sí.
Es un error pensar que únicamente los medicamentos recetados pueden afectar a los reflejos.
Algunos productos que pueden adquirirse sin receta pueden producir somnolencia, mareos u otros efectos.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, con determinados productos para:
- Alergias.
- Resfriados.
- Mareo durante los viajes.
Por eso siempre es conveniente leer el prospecto, incluso cuando se trata de un medicamento de uso habitual.
¿Cómo saber si un medicamento me está afectando?
Antes de conducir, presta atención a cómo te encuentras.
No deberías ponerte al volante si notas síntomas como:
- Sueño importante.
- Dificultad para mantener los ojos abiertos.
- Mareo.
- Visión borrosa.
- Confusión.
- Sensación de inestabilidad.
- Problemas para concentrarte.
- Reflejos notablemente más lentos.
No intentes compensar estos síntomas tomando café, bebidas energéticas o abriendo la ventana.
Si tu capacidad para conducir está afectada, lo adecuado es no conducir.
¿Qué hacer si necesito el medicamento pero tengo que conducir?
No debes suspender un tratamiento prescrito por tu cuenta.
Si necesitas conducir habitualmente y el medicamento te produce somnolencia u otros efectos importantes, coméntalo con tu médico.
En algunos casos puede ser posible:
- Modificar el horario de administración.
- Ajustar el tratamiento.
- Valorar una alternativa.
- Esperar a que el organismo se adapte.
Estas decisiones deben realizarlas los profesionales sanitarios.
No modifiques la dosis ni suspendas una medicación sin indicación médica.
Medicamentos y conducción en personas mayores
Las personas mayores pueden tomar varios medicamentos simultáneamente.
Además, algunos medicamentos pueden tener efectos más intensos o prolongados debido a cambios relacionados con la edad.
Por este motivo, es especialmente importante revisar periódicamente la medicación.
Si aparecen somnolencia, confusión, mareos o inestabilidad es recomendable comentarlo con el profesional sanitario.
Medicamentos y conducción profesional
Las personas que conducen profesionalmente pasan muchas horas al volante.
Transportistas, conductores de autobús, taxi, vehículos comerciales y otros profesionales deberían informar a su médico de que la conducción forma parte de su trabajo.
Este dato puede ser importante al elegir determinados tratamientos.
Un efecto sedante leve para otra persona puede tener una importancia considerable para alguien que conduce durante varias horas cada día.
¿Qué debo comprobar en el prospecto?
Los prospectos incluyen un apartado dedicado a la conducción y al uso de máquinas.
En él puede indicarse si el medicamento puede producir:
- Somnolencia.
- Mareo.
- Alteraciones visuales.
- Otros efectos capaces de interferir con la conducción.
Antes de utilizar un medicamento nuevo es recomendable consultar este apartado.
El pictograma no significa que el medicamento sea peligroso
La presencia del pictograma de conducción no significa que un medicamento sea inseguro cuando se utiliza correctamente.
Tampoco significa que todas las personas que lo toman experimenten efectos secundarios.
Su función es advertir de que existe la posibilidad de que afecte a la capacidad para conducir y recordar al usuario que debe leer el prospecto.
¿Qué preguntas puedo hacer al médico o farmacéutico?
Cuando te prescriban o recomienden un medicamento y conduces habitualmente, puedes preguntar:
- ¿Este medicamento produce sueño?
- ¿Puede afectar a mis reflejos?
- ¿Puedo conducir después de tomarlo?
- ¿Cuánto tiempo pueden durar sus efectos?
- ¿Hay que tener más precaución durante los primeros días?
- ¿Puede interactuar con otros medicamentos que estoy tomando?
Informar al profesional de que necesitas conducir permite tener en cuenta esta circunstancia al valorar el tratamiento.
Preguntas frecuentes sobre medicamentos y conducción
¿El símbolo del coche significa que está prohibido conducir?
No.
Significa que el medicamento puede afectar a la capacidad para conducir y que debes consultar las advertencias del prospecto.
¿Todos los antihistamínicos producen sueño?
No. Algunos tienen un mayor efecto sedante que otros. Debe revisarse el medicamento concreto.
¿Puedo conducir si tomo un ansiolítico?
Depende del medicamento, la dosis y cómo te afecte. Algunos ansiolíticos pueden producir somnolencia y reducción de reflejos. Consulta el prospecto y las indicaciones de tu médico.
¿Puedo dejar un medicamento si me da sueño y necesito conducir?
No deberías suspender un tratamiento prescrito sin consultar previamente con el profesional sanitario.
Comenta el problema para valorar la solución más adecuada.
¿Los medicamentos sin receta son seguros para conducir?
No necesariamente.
Algunos medicamentos sin receta pueden producir somnolencia o mareos, especialmente determinados productos utilizados para alergias, resfriados o mareo durante los viajes.
¿Es más peligroso combinar varios medicamentos?
En algunos casos sí. Los efectos sedantes de diferentes medicamentos pueden sumarse.
El médico y el farmacéutico deberían conocer todos los tratamientos que utilizas.
¿El café elimina el efecto sedante de un medicamento?
No debe considerarse una solución segura.
Si un medicamento está reduciendo tu capacidad para conducir, tomar café no garantiza que recuperes los reflejos o la atención necesarios.
Una regla sencilla antes de conducir
Antes de conducir después de tomar un medicamento, hazte tres preguntas:
- ¿He leído el prospecto?
- ¿El medicamento puede producir somnolencia, mareos o alteraciones de la visión?
- ¿Me siento completamente alerta y en condiciones de conducir?
Si tienes dudas sobre cualquiera de estas cuestiones, consulta con un profesional sanitario antes de ponerte al volante.
Conclusión
Algunos medicamentos pueden afectar a capacidades fundamentales para conducir, como la atención, la coordinación y la velocidad de reacción.
Los medicamentos utilizados para el sueño, la ansiedad, determinadas enfermedades neurológicas, alergias, dolor o mareo son algunos de los grupos en los que puede ser necesario prestar especial atención.
El pictograma del coche en el envase es una señal para consultar el prospecto, no una prohibición automática de conducir.
Leer la información del medicamento, observar cómo nos afecta y consultar con el médico o farmacéutico cuando exista alguna duda son medidas sencillas que pueden ayudar a proteger tanto nuestra salud como la seguridad de todos los usuarios de la carretera.
La información publicada en Mediguía tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. No modifiques ni suspendas un tratamiento prescrito sin consultar con un médico, farmacéutico u otro profesional sanitario cualificado. Si un medicamento produce somnolencia, mareos, visión borrosa o afecta a tu capacidad de reacción, evita conducir hasta recibir orientación adecuada.