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Mascotas Actualizado 28 Sep 2026 15 min de lectura

Intoxicaciones en mascotas: alimentos y productos peligrosos

Los perros y gatos exploran el mundo de una forma muy diferente a nosotros.

Olfatean, lamen, muerden objetos y, en ocasiones, ingieren sustancias que encuentran dentro de casa.

Por ese motivo, medicamentos, alimentos, plantas, productos de limpieza y otros objetos cotidianos pueden convertirse accidentalmente en una fuente de intoxicación para nuestras mascotas.

Algunas sustancias producen únicamente molestias digestivas leves, mientras que otras pueden afectar al sistema nervioso, los riñones, el hígado, el corazón o incluso poner en peligro la vida del animal.

Además, no siempre aparecen síntomas inmediatamente después de la ingestión.

En esta guía de Mediguía explicamos cuáles son algunos de los principales peligros domésticos, cómo reducir el riesgo y qué debemos hacer si sospechamos que un perro o gato ha ingerido una sustancia potencialmente tóxica.

¿Qué es una intoxicación en una mascota?

Una intoxicación se produce cuando un animal entra en contacto con una sustancia capaz de provocar efectos perjudiciales para su organismo.

La exposición puede producirse de diferentes formas:

  • Ingestión.
  • Inhalación.
  • Contacto con la piel.
  • Contacto con los ojos.
  • Absorción a través de otras superficies corporales.

La gravedad dependerá de muchos factores.

Entre ellos:

  • La sustancia implicada.
  • La cantidad ingerida.
  • El peso del animal.
  • La especie.
  • La edad.
  • El estado de salud.
  • El tiempo transcurrido desde la exposición.

Una sustancia que produce pocos problemas en una especie puede resultar mucho más peligrosa para otra.

¿Por qué se intoxican perros y gatos dentro de casa?

Muchas intoxicaciones son accidentales.

Los perros pueden sentirse atraídos por alimentos, medicamentos con sabor, basura o envases que todavía conservan restos.

Los gatos, por su parte, pueden entrar en contacto con plantas, medicamentos o sustancias depositadas sobre su pelo y posteriormente ingerirlas durante el acicalamiento.

Los cachorros y animales jóvenes tienen además una tendencia especial a explorar mordiendo objetos.

Alimentos humanos que pueden ser peligrosos

Que un alimento sea seguro para las personas no significa que también lo sea para perros y gatos.

Existen importantes diferencias metabólicas entre especies.

Entre los alimentos y productos que requieren especial precaución se encuentran:

  • Chocolate.
  • Uvas y pasas.
  • Cebolla.
  • Ajo en cantidades suficientes.
  • Productos con xilitol, especialmente para perros.
  • Alcohol.
  • Cafeína.
  • Masa de pan cruda con levadura.
  • Nueces de macadamia para perros.
  • Determinados alimentos excesivamente grasos.

Ante una ingestión accidental no debemos esperar necesariamente a que aparezcan síntomas antes de consultar.

Chocolate y perros

El chocolate contiene sustancias como la teobromina y cafeína que los perros metabolizan de forma diferente a las personas.

El riesgo depende principalmente de:

  • Tipo de chocolate.
  • Cantidad ingerida.
  • Peso del perro.

Los chocolates con mayor concentración de cacao suelen representar un riesgo mayor que productos con una proporción menor.

Una intoxicación puede producir síntomas como:

  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Inquietud.
  • Aumento de la frecuencia cardiaca.
  • Temblores.
  • Convulsiones en casos graves.

Si un perro ha comido chocolate, conserva el envase y contacta con un veterinario indicando el tipo de producto, cantidad aproximada y peso del animal.

Xilitol: especialmente peligroso para los perros

El xilitol es un edulcorante utilizado en numerosos productos sin azúcar.

Puede encontrarse en:

  • Chicles.
  • Caramelos.
  • Algunos productos de repostería.
  • Determinadas cremas de frutos secos.
  • Productos de higiene bucal.
  • Algunos medicamentos y suplementos.

En los perros puede provocar una liberación importante de insulina y una caída peligrosa de la glucosa en sangre.

En determinadas intoxicaciones también puede producir lesión hepática.

Los síntomas pueden incluir:

  • Vómitos.
  • Debilidad.
  • Somnolencia.
  • Falta de coordinación.
  • Temblores.
  • Convulsiones.
  • Colapso.
Xilitol y perros

Si tu perro ha ingerido un producto que contiene xilitol, contacta inmediatamente con un veterinario aunque todavía parezca encontrarse bien. No intentes provocar el vómito por tu cuenta.

Uvas y pasas

Las uvas y las pasas pueden producir una intoxicación grave en algunos perros.

Una de las posibles complicaciones es una lesión renal aguda.

No existe una cantidad sencilla que pueda considerarse segura para todos los perros.

Por este motivo, cualquier ingestión significativa debería consultarse con un veterinario.

Entre los posibles síntomas pueden aparecer:

  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Decaimiento.
  • Pérdida de apetito.
  • Cambios en la cantidad de orina.

Cebolla y ajo

La cebolla, el ajo y otras plantas relacionadas pueden resultar perjudiciales cuando se ingieren en cantidades suficientes.

Pueden afectar a los glóbulos rojos y provocar anemia.

El riesgo depende de la cantidad, frecuencia de exposición y características del animal.

También pueden encontrarse como ingredientes concentrados en determinados alimentos preparados.

Alcohol

Las bebidas alcohólicas nunca deberían ofrecerse a una mascota.

El alcohol también puede estar presente en determinados productos domésticos y alimentos.

La exposición puede provocar:

  • Vómitos.
  • Problemas de coordinación.
  • Somnolencia.
  • Alteraciones respiratorias.
  • Descenso de la temperatura corporal.
  • Coma en casos graves.

Café, té y bebidas energéticas

La cafeína también puede resultar tóxica para las mascotas.

Debe mantenerse fuera de su alcance:

  • Café.
  • Granos de café.
  • Bolsitas de té.
  • Bebidas energéticas.
  • Determinados suplementos con cafeína.

Una ingestión importante puede provocar inquietud, temblores, alteraciones cardiacas y otros síntomas.

Masa de pan cruda

La masa de pan que contiene levadura puede representar un riesgo antes de ser horneada.

Dentro del estómago puede expandirse y continuar fermentando.

Durante este proceso puede producirse alcohol.

Por este motivo debe mantenerse lejos de perros y gatos mientras se prepara pan, pizza u otras masas similares.

Medicamentos humanos: uno de los principales riesgos domésticos

Nunca debemos administrar un medicamento humano a una mascota salvo que un veterinario lo haya indicado expresamente.

Medicamentos muy habituales en nuestros botiquines pueden resultar peligrosos para perros y gatos.

Entre ellos pueden encontrarse determinados:

  • Analgésicos.
  • Antiinflamatorios.
  • Antidepresivos.
  • Medicamentos para dormir.
  • Descongestionantes.
  • Medicamentos cardiovasculares.
  • Tratamientos para la diabetes.

El riesgo también existe cuando una mascota encuentra accidentalmente un blíster o un bote de pastillas.

Ibuprofeno y otros antiinflamatorios

Medicamentos antiinflamatorios utilizados frecuentemente por las personas pueden resultar perjudiciales para perros y gatos.

Dependiendo del medicamento y de la cantidad pueden provocar problemas como:

  • Irritación gastrointestinal.
  • Úlceras.
  • Sangrado digestivo.
  • Lesión renal.
  • Alteraciones neurológicas en intoxicaciones graves.

No debemos calcular una dosis para nuestra mascota basándonos simplemente en su peso.

Paracetamol y gatos

Los gatos son especialmente sensibles al paracetamol.

Una cantidad que una persona consideraría pequeña puede causar una intoxicación grave.

Puede afectar a la capacidad de la sangre para transportar oxígeno y producir también lesión hepática.

Por este motivo nunca debe administrarse a un gato sin una indicación veterinaria específica.

Medicamentos veterinarios también pueden intoxicar

Que un medicamento esté diseñado para animales no significa que pueda ingerirse sin límite.

Muchos comprimidos veterinarios son masticables y tienen sabores agradables.

Si un perro encuentra un envase puede consumir varias dosis.

Los medicamentos veterinarios deberían almacenarse igual que los humanos:

  • Fuera del alcance del animal.
  • En su envase original.
  • Separados de alimentos.
  • Siguiendo las condiciones de conservación.

Productos de limpieza

Los productos domésticos utilizados correctamente suelen poder utilizarse en hogares con mascotas.

Sin embargo, el acceso directo a productos concentrados o sin diluir puede causar problemas.

Entre ellos:

  • Lejías.
  • Detergentes.
  • Limpiadores de horno.
  • Desatascadores.
  • Productos para inodoros.
  • Productos corrosivos.
  • Determinados desinfectantes.

Conviene almacenarlos dentro de armarios cerrados y evitar que las mascotas tengan acceso a cubos de limpieza o superficies todavía mojadas cuando el producto requiera secado.

Detergentes y cápsulas de lavado

Las cápsulas concentradas de detergente pueden resultar especialmente problemáticas si un animal las muerde.

El contenido puede entrar en contacto con:

  • Boca.
  • Ojos.
  • Piel.
  • Aparato digestivo.

Los detergentes concentrados pueden provocar irritación y otros problemas dependiendo de su composición.

Deben mantenerse guardados en lugares inaccesibles.

Productos corrosivos

Determinados limpiadores pueden producir quemaduras químicas.

Entre los productos potencialmente corrosivos pueden encontrarse algunos:

  • Desatascadores.
  • Limpiadores de hornos.
  • Limpiadores de inodoros.
  • Productos para piscinas.
  • Productos muy ácidos o alcalinos.

Cuando se ingieren pueden lesionar la boca, el esófago y el estómago.

En estas situaciones provocar el vómito puede resultar especialmente peligroso porque el producto puede volver a entrar en contacto con los tejidos.

Anticongelante

Algunos anticongelantes contienen etilenglicol, una sustancia extremadamente peligrosa para perros y gatos.

La intoxicación puede provocar inicialmente:

  • Vómitos.
  • Falta de coordinación.
  • Decaimiento.
  • Sed.

Posteriormente pueden producirse lesiones renales graves.

El tratamiento es especialmente dependiente del tiempo, por lo que una posible ingestión debe considerarse una urgencia veterinaria.

Anticongelante

Si sospechas que tu perro o gato ha podido lamer o ingerir anticongelante, no esperes a que aparezcan síntomas. Contacta inmediatamente con un servicio veterinario de urgencias.

Raticidas

Los productos destinados a eliminar roedores pueden ser tóxicos para perros y gatos.

Existen diferentes tipos de raticidas y sus efectos no son iguales.

Algunos pueden provocar:

  • Alteraciones de la coagulación.
  • Problemas neurológicos.
  • Alteraciones metabólicas.
  • Daño en diferentes órganos.

Conocer exactamente qué producto ha ingerido el animal es fundamental.

Conserva el envase y llévalo contigo al veterinario.

Veneno para babosas y caracoles

Algunos productos utilizados para controlar babosas y caracoles pueden contener sustancias capaces de producir intoxicaciones graves.

Determinadas formulaciones pueden causar:

  • Temblores.
  • Convulsiones.
  • Aumento de la temperatura corporal.
  • Salivación.
  • Falta de coordinación.

Los cebos deberían almacenarse y utilizarse de forma que las mascotas no puedan acceder a ellos.

Nicotina y cigarrillos electrónicos

Los productos con nicotina también representan un riesgo.

Entre ellos:

  • Cigarrillos.
  • Tabaco.
  • Colillas.
  • Productos de nicotina oral.
  • Líquidos para cigarrillos electrónicos.

Los líquidos concentrados utilizados en algunos dispositivos pueden contener cantidades importantes de nicotina.

Deben permanecer completamente fuera del alcance de los animales.

Cannabis

Las mascotas también pueden intoxicarse tras ingerir productos que contienen cannabis.

El riesgo puede ser mayor si el producto contiene además otros ingredientes peligrosos, como chocolate.

Ante una posible exposición resulta importante informar al veterinario con claridad sobre el producto ingerido.

Ocultar esa información puede retrasar el diagnóstico y tratamiento.

Plantas tóxicas dentro del hogar

Muchas plantas ornamentales pueden provocar problemas si son ingeridas.

El grado de toxicidad varía enormemente.

Algunas únicamente producen irritación leve mientras que otras pueden provocar alteraciones graves.

Antes de incorporar una planta nueva a una vivienda con animales es recomendable conocer:

  • Su nombre común.
  • Su nombre científico cuando sea posible.
  • Si es tóxica para perros.
  • Si es tóxica para gatos.

Lirios y gatos: una combinación especialmente peligrosa

Determinados lirios verdaderos de los géneros Lilium y Hemerocallis son especialmente peligrosos para los gatos.

La exposición puede provocar una lesión renal aguda potencialmente mortal.

Por este motivo, ante la sospecha de que un gato ha mordido o ingerido una parte de un lirio verdadero debe consultarse inmediatamente con un veterinario.

No conviene esperar a que aparezcan síntomas.

Gatos y lirios

Los lirios verdaderos pueden ser extremadamente peligrosos para los gatos. Si sospechas una exposición, contacta inmediatamente con un veterinario y lleva una fotografía o identificación de la planta cuando sea posible.

¿Todas las plantas que llevan “lirio” en el nombre son iguales?

No.

Los nombres comunes pueden resultar confusos.

Plantas completamente diferentes pueden compartir palabras similares en su nombre.

Por ello resulta especialmente útil conocer el nombre científico o disponer de una fotografía clara de la planta.

Basura y restos de alimentos

La basura doméstica puede contener numerosos riesgos.

Entre ellos:

  • Alimentos tóxicos.
  • Huesos.
  • Envases.
  • Medicamentos.
  • Productos químicos.
  • Alimentos en mal estado.
  • Objetos cortantes.

Los cubos de basura deberían disponer de un sistema que impida que una mascota pueda abrirlos fácilmente.

Objetos que no son tóxicos también pueden ser peligrosos

Una urgencia no siempre se produce por una sustancia venenosa.

Algunos objetos pueden causar una obstrucción gastrointestinal.

Entre ellos:

  • Calcetines.
  • Piedras.
  • Pelotas pequeñas.
  • Huesos.
  • Mazorcas de maíz.
  • Juguetes.
  • Hilos.
  • Cintas.

Una obstrucción puede necesitar cirugía y convertirse en una situación grave.

Señales de una posible intoxicación

No existe un único síntoma que permita identificar todas las intoxicaciones.

Dependiendo del producto pueden aparecer:

  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Babeo excesivo.
  • Debilidad.
  • Somnolencia.
  • Inquietud.
  • Temblores.
  • Convulsiones.
  • Dificultad para caminar.
  • Problemas respiratorios.
  • Cambios en el ritmo cardiaco.
  • Pupilas anormales.
  • Pérdida de conciencia.

Otros venenos pueden afectar progresivamente al hígado, los riñones o la coagulación sin producir inicialmente síntomas llamativos.

Que no haya síntomas no significa que no exista peligro

Este punto es fundamental.

Algunas intoxicaciones producen síntomas rápidamente.

Otras pueden tardar horas o incluso más tiempo en manifestarse.

Si conocemos una posible exposición a una sustancia peligrosa, no debemos esperar a que el animal empiece a encontrarse mal para consultar.

¿Qué hacer si sospechas una intoxicación?

Lo primero es impedir que continúe la exposición.

Después:

  1. Identifica la sustancia.
  2. Retira el producto del alcance del animal.
  3. Conserva el envase, etiqueta o planta.
  4. Calcula aproximadamente cuánto pudo ingerir.
  5. Anota aproximadamente cuándo ocurrió.
  6. Contacta inmediatamente con un veterinario.

Si tu veterinario habitual está cerrado, contacta con un hospital o servicio veterinario de urgencias.

Qué información necesitará el veterinario

Ten preparada, cuando sea posible, esta información:

  • Especie.
  • Edad.
  • Peso aproximado.
  • Producto implicado.
  • Cantidad ingerida.
  • Hora aproximada.
  • Síntomas presentes.
  • Enfermedades previas.
  • Medicamentos que utiliza habitualmente.

Una fotografía de la etiqueta o del envase puede ser especialmente útil.

No provoques el vómito sin indicación veterinaria

Un error frecuente consiste en intentar hacer vomitar inmediatamente a la mascota.

Sin embargo, provocar el vómito no es adecuado para todas las intoxicaciones.

Puede resultar especialmente peligroso cuando:

  • La sustancia es corrosiva.
  • Existe riesgo de aspiración.
  • El animal está inconsciente.
  • Presenta convulsiones.
  • No puede tragar correctamente.
  • Se han ingerido determinados hidrocarburos.

La decisión debe tomarla un veterinario según el producto y la situación del animal.

No utilices sal ni otros remedios caseros

No intentes provocar el vómito administrando:

  • Sal.
  • Aceite.
  • Leche.
  • Mostaza.
  • Agua oxigenada.
  • Otros remedios caseros.

Estas medidas pueden provocar complicaciones adicionales.

Tampoco administres carbón activado por tu cuenta.

Aunque puede utilizarse veterinariamente para determinados tóxicos, no resulta apropiado para todas las intoxicaciones y debe administrarse siguiendo una indicación profesional.

Exposición sobre la piel

Si un producto tóxico cae sobre el pelo o la piel, intenta impedir que la mascota se lama.

En muchos casos puede ser necesario retirar el producto mediante un lavado adecuado.

Sin embargo, las medidas concretas dependen de la sustancia.

Contacta con un veterinario para recibir indicaciones y utiliza guantes si existe riesgo para la persona que manipula al animal.

Producto químico en los ojos

Ante una salpicadura ocular, actuar rápidamente puede reducir el contacto del producto con los tejidos.

Puede ser necesario lavar con abundante agua limpia y acudir posteriormente al veterinario.

No apliques colirios, neutralizantes u otros productos sin indicación profesional.

Inhalación de vapores

Una mascota también puede intoxicarse por inhalación.

Puede ocurrir, por ejemplo, con:

  • Humo.
  • Gases.
  • Productos químicos.
  • Determinados aerosoles.

Si es seguro hacerlo, retira al animal del ambiente contaminado y busca atención veterinaria.

No entres en un espacio peligroso para rescatarlo si esto puede provocar también una intoxicación en las personas.

Cuándo acudir inmediatamente a urgencias veterinarias

Urgencia veterinaria

Busca atención veterinaria inmediata ante:

  • Dificultad respiratoria.
  • Convulsiones.
  • Pérdida de conciencia.
  • Colapso.
  • Temblores intensos.
  • Sangrado inexplicable.
  • Debilidad extrema.
  • Posible ingestión de un tóxico grave.
  • Anticongelante.
  • Xilitol en un perro.
  • Lirios verdaderos en un gato.

Cómo prevenir intoxicaciones en casa

La mayoría de las medidas preventivas son sencillas.

Conviene guardar:

  • Medicamentos dentro de armarios cerrados.
  • Productos de limpieza lejos de los animales.
  • Alimentos peligrosos en recipientes inaccesibles.
  • Productos de jardinería en lugares seguros.
  • Anticongelante y productos de automóvil fuera de su alcance.
  • Raticidas y pesticidas en zonas completamente inaccesibles.

Revisa también bolsos y mochilas

Un riesgo que puede pasar desapercibido son las pertenencias de las personas que visitan nuestra casa.

Un bolso apoyado en el suelo puede contener:

  • Medicamentos.
  • Chicles con xilitol.
  • Chocolate.
  • Productos de nicotina.

Los perros especialmente curiosos pueden abrir bolsos y mochilas con facilidad.

Cuidado durante fiestas y celebraciones

Navidad, cumpleaños y otras celebraciones pueden aumentar temporalmente los riesgos.

Puede haber más alimentos, chocolate, alcohol, medicamentos de invitados, plantas ornamentales y restos accesibles.

También hay más personas entrando y saliendo, lo que dificulta supervisar al animal.

Durante estas ocasiones conviene prestar especial atención a lo que queda a su alcance.

Haz una revisión de la casa desde la altura de tu mascota

Una forma sencilla de detectar riesgos consiste en observar la vivienda pensando como lo haría el animal.

Pregúntate:

  • ¿Puede abrir el cubo de basura?
  • ¿Hay medicamentos sobre una mesita?
  • ¿Puede alcanzar productos bajo el fregadero?
  • ¿Hay plantas que pueda mordisquear?
  • ¿Hay chocolate o chicles en bolsos abiertos?
  • ¿Puede acceder al garaje o trastero?

Corregir estos pequeños detalles puede evitar una urgencia.

Preguntas frecuentes sobre intoxicaciones en mascotas

¿Qué hago si mi perro se come una pastilla?

Identifica el medicamento, su concentración y la cantidad que podría haber ingerido. Contacta inmediatamente con un veterinario y no provoques el vómito por tu cuenta.

¿Puedo darle leche después de una intoxicación?

No existe un tratamiento doméstico universal. La leche puede no ser útil e incluso resultar contraproducente en determinadas situaciones. No administres alimentos o líquidos sin instrucciones veterinarias.

¿Debo esperar a que aparezcan síntomas?

No. Algunas sustancias pueden causar daños antes de que aparezcan signos evidentes. Si sabes que el producto puede ser peligroso, consulta inmediatamente.

¿El chocolate siempre intoxica a un perro?

El riesgo depende del tipo de chocolate, la cantidad ingerida y el peso del perro. Un veterinario puede valorar la exposición concreta.

¿El xilitol también es peligroso para los gatos?

La intoxicación grave característica por xilitol se ha descrito principalmente en perros. Aun así, cualquier ingestión de un producto desconocido por parte de un gato debería consultarse cuando exista duda sobre sus ingredientes.

¿Todas las plantas son peligrosas?

No. Muchas plantas no son tóxicas, pero otras pueden provocar desde irritación leve hasta problemas graves. Es recomendable identificar cada planta antes de colocarla al alcance de una mascota.

¿Los lirios son peligrosos para los gatos?

Determinados lirios verdaderos pueden provocar insuficiencia renal grave en gatos. Ante una posible exposición debe contactarse urgentemente con un veterinario.

¿Puedo hacer vomitar al perro con agua oxigenada?

No debes hacerlo por iniciativa propia. La inducción del vómito no es segura en todas las intoxicaciones y debe realizarse únicamente cuando un profesional veterinario la considere apropiada.

¿Qué llevo al veterinario?

Siempre que sea posible lleva el envase, etiqueta, fotografía de la planta o cualquier información que permita identificar exactamente la sustancia.

¿Una mascota puede recuperarse de una intoxicación?

Muchas intoxicaciones tienen un buen pronóstico cuando se identifican y tratan rápidamente. El resultado dependerá de la sustancia, dosis, tiempo transcurrido y estado del animal.

La rapidez puede marcar la diferencia

En toxicología veterinaria el tiempo puede ser especialmente importante.

Cuando se conoce la sustancia y la exposición se ha producido recientemente, el veterinario puede valorar diferentes medidas antes de que el tóxico se absorba completamente.

Esperar varias horas para comprobar si aparecen síntomas puede reducir algunas opciones de tratamiento.

Por eso, ante una ingestión potencialmente peligrosa, resulta preferible consultar pronto.

Conclusión

Medicamentos, alimentos, plantas, productos de limpieza y sustancias almacenadas en garajes o jardines pueden provocar intoxicaciones accidentales en perros y gatos.

Chocolate, uvas y pasas, determinados medicamentos humanos, xilitol en perros, anticongelante y algunos productos químicos son ejemplos de sustancias que requieren especial precaución.

En gatos, determinados lirios verdaderos representan además una urgencia especialmente importante.

La mejor prevención consiste en mantener estos productos fuera de su alcance, conservarlos en sus envases originales y revisar regularmente el entorno doméstico.

Si sospechas una intoxicación, identifica la sustancia, conserva el envase y contacta inmediatamente con un veterinario.

No provoques el vómito, no administres remedios caseros y no esperes a que aparezcan síntomas graves antes de pedir ayuda.

En Mediguía continuaremos ampliando esta sección con artículos específicos sobre alimentos peligrosos, plantas tóxicas, medicamentos humanos, primeros auxilios y otras situaciones frecuentes relacionadas con la salud de nuestras mascotas.

Aviso veterinario de Mediguía

La información publicada en Mediguía tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. Una posible intoxicación debe valorarse según la sustancia, cantidad, especie, peso y estado del animal. No provoques el vómito ni administres medicamentos o remedios caseros sin indicación veterinaria. Ante una exposición potencialmente peligrosa, contacta inmediatamente con un veterinario o servicio veterinario de urgencias.

Importante: Mediguía ofrece contenido informativo y divulgativo. No sustituye un diagnóstico, una consulta médica ni un tratamiento indicado por un profesional sanitario. Ante síntomas graves o una urgencia, contacta con los servicios de emergencia.
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