Golpe de calor en perros y gatos: síntomas y qué hacer

Las temperaturas elevadas pueden convertirse en un problema serio para nuestras mascotas.
Los perros y gatos disponen de mecanismos para regular su temperatura corporal, pero cuando el calor producido o absorbido supera su capacidad para eliminarlo puede aparecer una situación potencialmente peligrosa.
El golpe de calor en perros y gatos es una urgencia veterinaria.
No se trata simplemente de que el animal tenga mucho calor. Una elevación excesiva de la temperatura corporal puede afectar al cerebro, riñones, hígado, aparato digestivo, sistema cardiovascular y otros órganos.
Por ello resulta fundamental aprender a reconocer las primeras señales y, sobre todo, saber cómo prevenirlo.
En esta guía de Mediguía explicamos qué animales tienen mayor riesgo, qué síntomas debemos vigilar y qué podemos hacer mientras buscamos atención veterinaria.
¿Qué es un golpe de calor?
El golpe de calor aparece cuando el organismo ya no puede controlar adecuadamente su temperatura.
Puede ocurrir por exposición a un ambiente demasiado caliente, por ejercicio intenso o por una combinación de diferentes factores.
Cuando la temperatura corporal aumenta excesivamente pueden comenzar a producirse alteraciones importantes en diferentes órganos.
La gravedad puede progresar rápidamente, por lo que no debemos esperar a comprobar si el animal mejora por sí solo.
¿Cómo regulan la temperatura los perros?
Los perros eliminan una parte importante del exceso de calor mediante el jadeo.
Al aumentar la frecuencia respiratoria facilitan la evaporación de agua en las vías respiratorias y ayudan a reducir su temperatura.
También pueden perder una pequeña cantidad de calor a través de otras zonas del cuerpo, pero no sudan por toda la piel de la misma forma que una persona.
Esto significa que determinadas condiciones ambientales pueden dificultar considerablemente su capacidad para refrigerarse.
¿Y los gatos?
Los gatos suelen buscar de forma instintiva lugares frescos y reducir su actividad cuando aumenta la temperatura.
También pueden regular el calor mediante diferentes mecanismos, incluido el acicalamiento.
Sin embargo, un gato también puede sufrir hipertermia y golpe de calor.
Un gato que comienza a jadear de forma llamativa, especialmente acompañado de debilidad, babeo, desorientación u otros síntomas, necesita atención.
El jadeo excesivo puede ser una señal de alarma
En un perro es normal jadear después de realizar ejercicio o cuando hace calor.
Lo importante es valorar:
- La intensidad.
- Cuánto tiempo dura.
- La temperatura ambiental.
- El nivel de ejercicio realizado.
- El estado general del animal.
Un jadeo muy intenso que no mejora al descansar, especialmente si aparecen otros síntomas, puede indicar que el perro está teniendo dificultades para controlar su temperatura.
Síntomas de un golpe de calor en perros
Las señales pueden ir progresando conforme aumenta la gravedad.
Entre ellas pueden aparecer:
- Jadeo muy intenso.
- Respiración rápida.
- Babeo excesivo.
- Inquietud.
- Lengua o encías muy enrojecidas.
- Debilidad.
- Dificultad para caminar.
- Pérdida de coordinación.
- Vómitos.
- Diarrea.
- Confusión.
- Temblores.
- Colapso.
- Convulsiones.
- Pérdida de conciencia.
Un animal que presenta problemas para mantenerse en pie, alteración de la conciencia o colapso necesita atención veterinaria inmediata.
Si tu perro o gato presenta debilidad intensa, pérdida de coordinación, colapso, convulsiones, dificultad respiratoria o alteración de la conciencia después de una exposición al calor, comienza a enfriarlo de forma segura y contacta inmediatamente con un servicio veterinario de urgencias.
Síntomas en gatos
Los gatos pueden mostrar signos algo diferentes o más discretos.
Debemos prestar atención a:
- Jadeo o respiración rápida.
- Babeo.
- Inquietud.
- Debilidad.
- Vómitos.
- Desorientación.
- Dificultad para caminar.
- Colapso.
El jadeo persistente en un gato no debería considerarse simplemente normal porque haga calor.
Si el animal parece encontrarse mal, necesita valoración veterinaria.
¿Qué mascotas tienen mayor riesgo?
Cualquier animal puede sufrir un golpe de calor si las condiciones son suficientemente extremas.
Sin embargo, algunos presentan una mayor vulnerabilidad.
Perros de hocico corto
Las razas braquicéfalas tienen un hocico más corto y unas características anatómicas que pueden dificultar la respiración y la eliminación de calor mediante el jadeo.
Entre ellas encontramos diferentes tipos de:
- Bulldog.
- Carlino o pug.
- Bulldog francés.
- Boston terrier.
- Shih tzu.
- Pequinés.
- Boxer.
Esto no significa que todos tengan los mismos problemas respiratorios, pero requieren especial precaución durante los días cálidos.
Animales con sobrepeso
El exceso de peso puede dificultar la pérdida de calor y aumentar el esfuerzo necesario para realizar ejercicio.
Los animales con sobrepeso pueden sobrecalentarse más fácilmente.
Mantener una condición corporal adecuada forma parte también de la prevención.
Cachorros y animales mayores
Los animales muy jóvenes pueden tener una capacidad menor para regular adecuadamente su temperatura.
En las mascotas senior también pueden coexistir enfermedades que dificulten su adaptación al calor.
Durante una ola de calor ambos grupos necesitan especial vigilancia.
Enfermedades respiratorias y cardiacas
Los animales con problemas respiratorios pueden tener más dificultades para eliminar calor.
También determinadas enfermedades cardiovasculares pueden reducir su tolerancia al ejercicio y a las altas temperaturas.
Si tu mascota presenta una enfermedad crónica, consulta con su veterinario qué precauciones adicionales puede necesitar durante el verano.
Pelaje muy denso
El pelo proporciona protección tanto frente al frío como frente a determinados efectos del calor y el sol.
Sin embargo, determinados animales con pelajes muy densos pueden tener mayores dificultades durante temperaturas elevadas.
No debemos asumir que rapar completamente al animal sea siempre beneficioso.
El tipo de corte adecuado depende de la raza y características del pelo.
Ante dudas, consulta con un veterinario o profesional de peluquería animal.
Ejercicio durante las horas de calor
El ejercicio produce calor dentro del organismo.
Si además la temperatura exterior es elevada, el animal puede tener dificultades para eliminarlo.
Durante los días cálidos conviene realizar los paseos y actividades más intensas en las horas más frescas.
Normalmente:
- A primera hora de la mañana.
- Al final de la tarde o por la noche.
Cuando existe una ola de calor puede ser necesario reducir temporalmente tanto la duración como la intensidad del ejercicio.
No obligues a un perro a continuar haciendo ejercicio
Algunos perros continúan jugando, corriendo detrás de una pelota o acompañando a su propietario aunque estén comenzando a sobrecalentarse.
Esto ocurre especialmente en animales muy activos o motivados por el juego.
Por ello corresponde al propietario controlar:
- Temperatura ambiental.
- Duración del ejercicio.
- Frecuencia de las pausas.
- Disponibilidad de agua.
- Signos de fatiga.
Agua fresca siempre disponible
Durante los días cálidos resulta esencial que perros y gatos tengan acceso constante a agua limpia y fresca.
Comprueba varias veces al día que:
- El recipiente tiene agua.
- No se ha volcado.
- Está limpio.
- No se encuentra expuesto al sol durante horas.
En hogares con varios animales puede ser útil disponer de más de un punto de agua.
¿Hay que obligar a beber?
No debe forzarse agua dentro de la boca de un animal que está confuso, inconsciente o no puede tragar correctamente.
Existe riesgo de que el líquido pase hacia las vías respiratorias.
En un animal consciente pueden ofrecerse pequeñas cantidades de agua mientras se organiza la atención veterinaria.
Los gatos también necesitan varios puntos de agua
Algunos gatos prefieren beber en recipientes colocados lejos del comedero o distribuidos por diferentes zonas de la vivienda.
Durante el verano podemos facilitar el acceso colocando varios bebederos.
Las fuentes para gatos también pueden estimular el consumo en algunos animales.
Sombra no siempre significa temperatura segura
Una zona exterior puede estar a la sombra y continuar siendo extremadamente calurosa.
Además, la posición del sol va cambiando durante el día.
Si un animal permanece en un patio o jardín debe poder acceder siempre a:
- Sombra real.
- Agua.
- Ventilación.
- Una zona más fresca donde refugiarse.
Nunca dejes una mascota dentro de un coche
Este es uno de los riesgos más importantes durante los meses cálidos.
El interior de un vehículo estacionado puede calentarse rápidamente y alcanzar una temperatura peligrosa.
Esto puede suceder incluso cuando:
- El coche está a la sombra.
- El día no parece extremadamente caluroso.
- Las ventanillas están ligeramente abiertas.
- La ausencia va a ser aparentemente breve.
La recomendación más segura es sencilla:
no dejes nunca a un perro o gato solo dentro de un vehículo estacionado.
¿Y si dejo el aire acondicionado?
No es aconsejable depender únicamente del sistema de climatización para dejar una mascota sola en el vehículo.
El sistema puede fallar, el motor puede detenerse o puede producirse cualquier otro imprevisto.
Si el animal no puede acompañarte, resulta preferible dejarlo en casa en un entorno seguro y climatizado.
Viajar en coche durante el verano
Cuando una mascota viaja en coche debemos mantener una temperatura confortable.
También conviene:
- Utilizar un sistema de transporte seguro.
- Realizar pausas cuando corresponda.
- Disponer de agua.
- No colocar el transportín bajo el sol directo.
- Mantener una ventilación adecuada.
Durante las paradas nunca dejes al animal dentro del coche cerrado.
El asfalto puede alcanzar temperaturas muy elevadas
El suelo expuesto al sol puede calentarse mucho más que el aire.
El asfalto, cemento y otras superficies pueden provocar quemaduras en las almohadillas.
En verano conviene:
- Priorizar zonas de sombra.
- Evitar el asfalto durante las horas centrales.
- Realizar los paseos cuando el suelo está más fresco.
- Revisar periódicamente las almohadillas.
Signos de quemadura en las almohadillas
Un perro que ha sufrido una lesión por una superficie demasiado caliente puede:
- Cojea.
- Negarse a caminar.
- Lamerse insistentemente las patas.
- Presentar enrojecimiento.
- Tener ampollas o heridas.
Las lesiones importantes deben ser valoradas por un veterinario.
Humedad ambiental y golpe de calor
La humedad elevada puede dificultar la eliminación de calor mediante evaporación.
Por ello un día húmedo puede resultar más peligroso de lo que parece simplemente observando la temperatura.
Esto es especialmente relevante para los perros, que dependen mucho del jadeo para refrigerarse.
Habitaciones cerradas y poco ventiladas
El riesgo no existe solamente en exteriores.
Un animal puede sobrecalentarse dentro de:
- Habitaciones cerradas.
- Galerías acristaladas.
- Terrazas cerradas.
- Garajes.
- Transportines mal ventilados.
Durante una ola de calor debemos comprobar que las zonas donde permanece la mascota mantienen una temperatura razonable y suficiente circulación de aire.
Cómo mantener fresca la vivienda
Podemos adoptar medidas similares a las utilizadas para las personas.
Por ejemplo:
- Cerrar persianas durante las horas de mayor insolación.
- Ventilar cuando la temperatura exterior sea más baja.
- Utilizar ventiladores o climatización cuando sea necesario.
- Permitir acceso a superficies frescas.
- Mantener agua disponible.
El animal debería poder elegir entre diferentes zonas de la vivienda.
¿Sirven las alfombrillas refrigerantes?
Algunas mascotas utilizan con agrado alfombrillas diseñadas para proporcionar una superficie fresca.
Pueden ser un complemento para mejorar el confort.
Sin embargo, no sustituyen:
- La hidratación.
- La sombra.
- La ventilación.
- Una temperatura ambiental adecuada.
También debemos vigilar que el animal no rompa y mastique el material interior.
Ventiladores
Un ventilador puede favorecer el movimiento del aire y ayudar durante determinadas estrategias de enfriamiento.
Sin embargo, los perros y gatos no regulan la temperatura exactamente igual que las personas.
Un ventilador no debería utilizarse como única medida en una habitación excesivamente caliente.
¿Debemos cortar el pelo en verano?
Depende del tipo de pelaje.
El pelo también puede proporcionar cierta protección frente a la radiación solar.
Rapar excesivamente determinadas razas no siempre resulta beneficioso y puede dejar la piel más expuesta.
Un buen cepillado puede ayudar a eliminar pelo muerto y mantener el manto en buenas condiciones.
Consulta sobre el corte más adecuado para tu mascota.
Qué hacer si sospechas un golpe de calor
Hay dos objetivos fundamentales:
- Comenzar a reducir la temperatura corporal.
- Conseguir atención veterinaria lo antes posible.
No debemos esperar a llegar a la clínica para comenzar a alejar al animal de la fuente de calor.
Paso 1: retira al animal del calor
Interrumpe inmediatamente el ejercicio.
Lleva al animal a:
- Una zona de sombra.
- Una habitación fresca.
- Un lugar con aire acondicionado.
- Un área bien ventilada.
Reduce el movimiento innecesario.
Paso 2: comienza un enfriamiento controlado
Puede utilizarse agua fresca o templada-fresca sobre el cuerpo mientras se favorece la circulación de aire.
Presta especialmente atención a:
- Abdomen.
- Ingles.
- Axilas.
- Cuello.
Un ventilador puede ayudar a favorecer la evaporación.
El objetivo es enfriar al animal de forma efectiva mientras se organiza el traslado al veterinario.
No pierdas tiempo buscando una solución perfecta
Ante un golpe de calor cada minuto cuenta.
La prioridad es retirar al animal del ambiente caliente, comenzar el enfriamiento y contactar con una clínica veterinaria.
No retrases el traslado durante un periodo prolongado intentando tratar completamente el problema en casa.
Evita el hielo directamente sobre todo el cuerpo
Aplicar hielo directamente y durante periodos prolongados no debería ser la estrategia principal de enfriamiento.
Puede resultar incómodo y producir una vasoconstricción de los vasos sanguíneos de la piel que dificulte la eliminación del calor.
Utiliza agua y circulación de aire mientras sigues las indicaciones del veterinario.
No envuelvas completamente al animal durante mucho tiempo
Una toalla húmeda puede utilizarse durante el proceso de enfriamiento, pero envolver completamente al animal y mantener la misma toalla caliente durante mucho tiempo puede terminar atrapando calor.
Resulta preferible mantener una buena circulación de aire y renovar el agua utilizada para enfriar.
Llama al veterinario mientras actúas
Si es posible, una persona puede comenzar a enfriar al animal mientras otra contacta con el hospital veterinario.
Indica:
- Especie.
- Raza.
- Edad.
- Peso aproximado.
- Tiempo de exposición al calor.
- Síntomas.
- Si está consciente.
- Si puede mantenerse en pie.
La clínica podrá prepararse para recibir la urgencia.
¿Debo llevarlo al veterinario si parece recuperarse?
Sí, ante un verdadero golpe de calor es importante la valoración veterinaria aunque el animal parezca mejorar después del enfriamiento inicial.
Algunas complicaciones internas pueden desarrollarse después.
El veterinario puede necesitar evaluar:
- Hidratación.
- Temperatura.
- Riñones.
- Hígado.
- Coagulación.
- Estado neurológico.
- Circulación.
Una mejora inicial no garantiza que todos los órganos estén fuera de peligro.
¿Qué tratamiento puede necesitar?
El tratamiento dependerá de la gravedad.
En la clínica veterinaria pueden ser necesarias medidas como:
- Control de temperatura.
- Fluidoterapia.
- Oxígeno.
- Análisis de sangre.
- Control de electrolitos.
- Tratamiento de complicaciones.
- Hospitalización.
Los casos graves pueden necesitar cuidados intensivos.
¿Por qué puede afectar a tantos órganos?
Una temperatura corporal excesivamente elevada puede alterar el funcionamiento normal de las células y provocar una respuesta inflamatoria intensa.
Entre los órganos y sistemas que pueden verse afectados se encuentran:
- Cerebro.
- Riñones.
- Hígado.
- Intestino.
- Corazón.
- Sistema de coagulación.
Por ello el golpe de calor debe considerarse una enfermedad sistémica y no únicamente un problema de temperatura.
¿Puede ocurrir aunque no haga 40 grados?
Sí.
El riesgo depende de muchos factores además de la temperatura ambiental.
Por ejemplo:
- Humedad.
- Ejercicio.
- Falta de ventilación.
- Raza.
- Sobrepeso.
- Enfermedades respiratorias.
- Ausencia de agua.
Un perro braquicéfalo realizando ejercicio puede tener problemas en condiciones que otro perro tolera mejor.
¿Puede ocurrir dentro de casa?
Sí.
Una vivienda excesivamente caliente, sin ventilación y expuesta durante horas al sol puede alcanzar temperaturas peligrosas.
Esto puede ser especialmente importante para:
- Animales mayores.
- Braquicéfalos.
- Mascotas enfermas.
- Animales confinados en una habitación.
Gatos que viven en terrazas o balcones
Un balcón puede quedar expuesto directamente al sol durante determinadas horas.
La mascota debe disponer siempre de una vía para acceder a un lugar fresco.
No debería quedarse encerrada accidentalmente en:
- Balcones acristalados.
- Galerías.
- Terrazas cerradas.
Estos espacios pueden calentarse rápidamente.
Perros que viven en jardines
Tener jardín no garantiza protección frente al calor.
Un perro que permanece fuera necesita:
- Sombra durante todo el día.
- Agua abundante.
- Ventilación.
- Posibilidad de entrar en una zona fresca.
Durante episodios de calor extremo puede ser necesario mantenerlo dentro de casa en un ambiente climatizado.
Especial atención durante las olas de calor
Cuando las temperaturas permanecen elevadas durante varios días, también puede aumentar la temperatura dentro de las viviendas.
Durante estos episodios conviene modificar temporalmente las rutinas.
Por ejemplo:
- Paseos más tempranos.
- Paseos nocturnos.
- Menor intensidad de ejercicio.
- Más agua disponible.
- Mayor tiempo dentro de casa.
Deporte con perros
Correr, montar en bicicleta, hacer senderismo o practicar otros deportes junto a un perro requiere especial planificación durante el verano.
El animal puede acumular calor rápidamente mientras intenta seguir el ritmo de la persona.
En días cálidos puede ser preferible suspender estas actividades o realizarlas únicamente durante las horas más frescas.
Jugar con la pelota también cuenta como ejercicio intenso
No necesitamos salir a correr kilómetros para provocar un sobreesfuerzo.
Un perro que persigue repetidamente una pelota puede realizar una actividad de intensidad elevada.
Durante los días de calor debemos limitar estas sesiones y realizar pausas frecuentes.
Agua durante los paseos
En salidas prolongadas conviene llevar agua para el perro.
No debemos depender de encontrar una fuente durante el recorrido.
Existen botellas y bebederos portátiles que permiten ofrecer pequeñas cantidades durante las pausas.
Antes de viajar con una mascota en verano
Puede ser útil comprobar:
- Que la climatización del vehículo funciona.
- Que llevamos agua.
- Que el transportín tiene buena ventilación.
- Que hemos planificado las paradas.
- Que conocemos algún veterinario en el destino.
Preguntas frecuentes sobre golpe de calor en mascotas
¿Un perro puede sufrir un golpe de calor estando a la sombra?
Sí. Si la temperatura es elevada, existe mucha humedad, poca ventilación o el animal realiza ejercicio, la sombra por sí sola puede no ser suficiente.
¿Los gatos sufren golpes de calor?
Sí. Aunque suelen buscar zonas frescas y reducir su actividad, también pueden sufrir hipertermia y golpe de calor.
¿Debo darle agua si está muy acalorado?
Si está consciente y puede tragar con normalidad pueden ofrecerse pequeñas cantidades. No fuerces agua en la boca de un animal confuso, inconsciente o incapaz de tragar.
¿Hay que llevarlo al veterinario aunque se recupere?
Si ha presentado signos compatibles con un verdadero golpe de calor debe ser valorado, ya que algunas complicaciones internas pueden aparecer posteriormente.
¿Puedo dejar al perro cinco minutos dentro del coche?
No es una práctica segura. El interior puede calentarse rápidamente y un imprevisto puede prolongar la ausencia.
¿Abrir un poco las ventanillas es suficiente?
No. Las ventanillas parcialmente abiertas no impiden que el interior alcance temperaturas peligrosas.
¿Los perros braquicéfalos tienen más riesgo?
Sí. Su anatomía respiratoria puede dificultar la eliminación de calor mediante el jadeo, por lo que necesitan especial precaución.
¿Los perros obesos tienen más riesgo?
El exceso de peso puede dificultar la pérdida de calor y aumentar el esfuerzo respiratorio y físico.
¿Debo rapar completamente a mi perro en verano?
No necesariamente. Depende del tipo de pelaje y raza. Un corte excesivo puede eliminar parte de la protección natural del manto y exponer la piel al sol.
¿Un ventilador es suficiente?
Puede ayudar a mover el aire y favorecer el enfriamiento, pero no sustituye una temperatura ambiental adecuada, agua, sombra y otras medidas de prevención.
Una lista rápida para prevenir el golpe de calor
Durante los meses cálidos recuerda:
- Agua fresca siempre disponible.
- Paseos durante las horas más frescas.
- Evitar ejercicio intenso con temperaturas elevadas.
- Proporcionar sombra y ventilación.
- Vigilar especialmente a braquicéfalos y animales con sobrepeso.
- Comprobar la temperatura del suelo.
- No encerrar animales en terrazas o habitaciones calientes.
- Nunca dejar una mascota dentro de un coche estacionado.
Conclusión
El golpe de calor en perros y gatos puede evolucionar rápidamente y convertirse en una emergencia veterinaria grave.
Jadeo intenso, babeo, debilidad, vómitos, pérdida de coordinación, confusión o colapso son algunas señales que no debemos ignorar.
Perros braquicéfalos, animales con sobrepeso, cachorros, mascotas senior y animales con enfermedades respiratorias o cardiovasculares pueden presentar un riesgo especialmente elevado.
La prevención consiste fundamentalmente en proporcionar agua, sombra, ventilación, adaptar el ejercicio a la temperatura y evitar espacios cerrados que puedan sobrecalentarse.
Y existe una regla especialmente importante durante todo el verano: nunca dejes a una mascota sola dentro de un vehículo estacionado.
Si sospechas un golpe de calor, retira inmediatamente al animal de la fuente de calor, comienza un enfriamiento seguro y contacta con un veterinario.
No esperes a comprobar si se recupera por sí solo.
La información publicada en Mediguía tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. El golpe de calor puede provocar rápidamente complicaciones graves y constituye una urgencia veterinaria. Ante signos compatibles, comienza a retirar al animal del calor y contacta inmediatamente con un veterinario o servicio veterinario de urgencias.