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Mascotas Actualizado 28 Sep 2026 15 min de lectura

Cómo proteger a perros y gatos del frío

Cuando llegan los meses fríos también debemos adaptar algunos de los cuidados de nuestros perros y gatos.

Aunque muchas mascotas disponen de un pelaje capaz de proporcionar cierto aislamiento, esto no significa que todas toleren de la misma manera las bajas temperaturas.

La edad, el tamaño, el tipo de pelo, el estado de salud, la humedad, el viento y el tiempo de exposición influyen enormemente.

Un perro acostumbrado a vivir en un clima frío puede tolerar condiciones que resultarían difíciles para un cachorro pequeño, un perro de pelo corto o un animal de edad avanzada.

En situaciones extremas pueden aparecer problemas como hipotermia o lesiones por congelación.

En esta guía de Mediguía repasamos cómo proteger a perros y gatos durante el invierno, qué señales debemos vigilar y qué hacer si sospechamos que nuestra mascota está sufriendo por el frío.

¿Los perros y gatos pasan frío?

Sí.

Perros y gatos disponen de mecanismos naturales para conservar el calor corporal, pero su capacidad tiene límites.

El pelaje proporciona aislamiento y el organismo también puede modificar la circulación sanguínea y producir calor mediante diferentes mecanismos.

Sin embargo, cuando la pérdida de calor es superior a la capacidad del cuerpo para compensarla, la temperatura corporal puede empezar a disminuir.

Esto es especialmente importante cuando existe una exposición prolongada al frío.

No todas las mascotas toleran el frío igual

No existe una temperatura universal que resulte segura para todos los animales.

La tolerancia depende de factores como:

  • Especie.
  • Raza.
  • Tamaño.
  • Edad.
  • Peso y condición corporal.
  • Tipo de pelaje.
  • Estado de salud.
  • Actividad física.
  • Humedad.
  • Viento.
  • Tiempo de exposición.
  • Adaptación habitual al clima.

Por ello debemos observar a nuestra propia mascota y adaptar los paseos y actividades a sus necesidades.

¿Qué animales tienen mayor riesgo con el frío?

Algunos animales necesitan especial vigilancia.

Entre ellos se encuentran:

  • Cachorros.
  • Gatitos.
  • Perros pequeños.
  • Perros de pelo corto o muy fino.
  • Animales muy mayores.
  • Mascotas con poco peso corporal.
  • Animales enfermos.
  • Perros o gatos con problemas de movilidad.

Las mascotas que viven habitualmente dentro de casa también pueden estar menos acostumbradas a exposiciones prolongadas a temperaturas muy bajas.

Animales mayores y frío

Las mascotas senior pueden tener más dificultades para regular su temperatura.

Además, enfermedades frecuentes en edades avanzadas pueden hacer que el invierno resulte más incómodo.

Por ejemplo:

  • Artrosis.
  • Problemas de movilidad.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Enfermedades renales.
  • Alteraciones hormonales.

Una mascota mayor puede necesitar paseos más cortos y una zona de descanso especialmente cálida y cómoda.

Artrosis y bajas temperaturas

Algunos propietarios observan mayor rigidez o dificultad para moverse durante los meses fríos en animales con problemas articulares.

Puede ayudar:

  • Proporcionar una cama acolchada.
  • Evitar que duerma directamente sobre suelos muy fríos.
  • Mantener una actividad física moderada y regular.
  • Evitar resbalones.
  • Seguir el tratamiento veterinario cuando exista.

Si la movilidad empeora significativamente, consulta con el veterinario.

Perros pequeños

Los animales pequeños tienen una relación entre superficie corporal y volumen diferente a la de los animales grandes y pueden perder calor con mayor rapidez.

Además, algunas razas pequeñas presentan pelajes muy finos.

Estos perros pueden necesitar paseos más cortos durante días especialmente fríos.

Perros de pelo corto

Un galgo, pinscher o perro con un manto muy corto y fino puede tener una protección diferente frente al frío que una raza desarrollada históricamente para climas fríos.

En determinadas circunstancias puede resultar útil utilizar una prenda adecuada durante los paseos.

Debe permitir al perro:

  • Caminar con normalidad.
  • Respirar libremente.
  • Orinar y defecar sin impedimentos.
  • Mover hombros y patas sin rozaduras.

¿Todos los perros necesitan abrigo?

No.

Un abrigo puede ser útil para determinados animales, pero no es obligatorio para todos los perros.

Puede tener más sentido en:

  • Perros muy pequeños.
  • Razas de pelo corto.
  • Animales mayores.
  • Perros muy delgados.
  • Mascotas con determinadas enfermedades.

También debemos comprobar que el perro no se sobrecaliente si realiza ejercicio intenso mientras lleva ropa.

El abrigo debe mantenerse seco

Una prenda mojada puede perder parte de su capacidad de aislamiento y mantener humedad en contacto con el animal.

Después de un paseo bajo la lluvia o nieve:

  • Retira la prenda mojada.
  • Seca correctamente al animal.
  • Utiliza una prenda seca si todavía la necesita.

La humedad aumenta la sensación de frío

Un día frío y seco no afecta igual que un día frío con lluvia, nieve o viento.

El pelo mojado pierde parte de su capacidad aislante.

El viento también puede aumentar la pérdida de calor.

Por ello una temperatura aparentemente moderada puede resultar mucho más incómoda cuando existen estas condiciones.

Qué hacer después de un paseo bajo la lluvia

Al regresar a casa:

  • Seca el pelo.
  • Presta atención al abdomen y patas.
  • Retira prendas mojadas.
  • Comprueba las almohadillas.
  • Permite que descanse en un lugar cálido.

Un animal empapado no debería permanecer durante mucho tiempo en una zona fría.

Paseos durante el invierno

El ejercicio continúa siendo importante durante los meses fríos.

No es necesario eliminar los paseos simplemente porque sea invierno.

Sin embargo, puede ser conveniente adaptar:

  • La duración.
  • La hora.
  • La intensidad.
  • El recorrido.

En días especialmente fríos pueden realizarse varios paseos más cortos en lugar de permanecer mucho tiempo seguido en el exterior.

Observa a tu perro durante el paseo

El propio comportamiento puede indicarnos que está incómodo.

Algunas señales pueden ser:

  • Intentar regresar a casa.
  • Levantar repetidamente las patas.
  • Caminar de forma extraña.
  • Buscar refugio.
  • Reducir mucho su actividad.
  • Mostrarse débil.

No obligues al animal a continuar un paseo largo si claramente está intentando protegerse del frío.

Temblar no es el único signo importante

Es habitual asociar el frío con los temblores.

Sin embargo, en una hipotermia grave el temblor no es una señal suficientemente fiable.

Un animal que se encuentra muy frío puede presentar:

  • Debilidad.
  • Confusión.
  • Respiración superficial.
  • Pulso lento.
  • Colapso.
  • Pérdida de conciencia.

Estos signos necesitan valoración veterinaria urgente.

¿Qué es la hipotermia?

La hipotermia aparece cuando la temperatura corporal desciende por debajo de lo necesario para mantener correctamente las funciones del organismo.

Puede producirse por:

  • Exposición prolongada al frío.
  • Estar mojado a bajas temperaturas.
  • Quedarse atrapado en el exterior.
  • Traumatismos o enfermedades graves.
  • Determinadas situaciones médicas.

Los animales pequeños, jóvenes y mayores presentan un riesgo especialmente importante.

Posible hipotermia

Si tu mascota presenta debilidad intensa, confusión, respiración superficial, pulso muy lento, colapso o pérdida de conciencia después de una exposición al frío, trasládala a un lugar cálido y contacta inmediatamente con un veterinario.

Qué hacer ante una posible hipotermia

La prioridad es evitar que el animal siga perdiendo calor.

Si es seguro hacerlo:

  1. Llévalo a un lugar seco y protegido.
  2. Si está mojado, sécalo cuidadosamente.
  3. Envuélvelo con mantas secas.
  4. Calienta el entorno de forma gradual.
  5. Contacta con un veterinario.

Una hipotermia importante necesita valoración profesional.

No utilices calor extremo directamente

Un animal hipotérmico no debería calentarse colocando directamente sobre su piel:

  • Agua extremadamente caliente.
  • Estufas muy próximas.
  • Almohadillas excesivamente calientes.
  • Secadores a máxima temperatura.

Una mascota debilitada puede no apartarse aunque el calor esté produciendo una quemadura.

El calentamiento debería ser progresivo y seguro.

¿Qué es la congelación?

La congelación o lesión por frío puede producirse cuando determinadas zonas del cuerpo permanecen expuestas a temperaturas muy bajas.

El organismo intenta conservar el calor de los órganos principales reduciendo la circulación hacia zonas periféricas.

Esto puede dañar los tejidos.

Qué zonas pueden sufrir congelación

Las regiones con menor aislamiento son especialmente vulnerables.

Entre ellas:

  • Puntas de las orejas.
  • Patas.
  • Dedos.
  • Cola.

El riesgo aumenta cuando existe humedad o viento.

Signos de congelación

La piel afectada puede presentar cambios como:

  • Palidez.
  • Coloración rojiza.
  • Inflamación.
  • Dolor.
  • Alteración de la sensibilidad.

En lesiones graves el tejido puede volverse oscuro, duro o negro con el paso del tiempo.

Algunas lesiones no son completamente evidentes hasta varias horas después de la exposición.

No frotes una zona congelada

Si sospechas una lesión por congelación:

  • Lleva al animal a un lugar cálido.
  • No frotes ni masajees intensamente la zona.
  • No apliques nieve.
  • No utilices agua extremadamente caliente.
  • Contacta con un veterinario.

La manipulación agresiva puede dañar todavía más los tejidos afectados.

Almohadillas durante el invierno

Las patas están en contacto directo con el suelo y requieren especial atención durante el invierno.

Pueden verse afectadas por:

  • Frío.
  • Hielo.
  • Nieve.
  • Superficies rugosas.
  • Productos utilizados para derretir hielo.

Después de los paseos conviene revisar los espacios entre los dedos y las almohadillas.

Productos para derretir hielo

En determinadas zonas se utilizan sales y productos químicos para reducir el hielo de calles y accesos.

Estos productos pueden irritar las patas.

Además, el animal puede ingerirlos posteriormente al lamerse.

Al volver del paseo puede ser útil limpiar las patas con agua y secarlas correctamente.

Botines para perros

Los botines pueden ser útiles en determinadas condiciones.

Ayudan a reducir el contacto de las almohadillas con:

  • Hielo.
  • Nieve.
  • Sales.
  • Superficies especialmente frías.

No todos los perros los toleran inmediatamente.

Es recomendable acostumbrarlos progresivamente dentro de casa antes de utilizarlos durante un paseo largo.

Revisa las patas después de caminar sobre nieve

La nieve puede acumularse entre los dedos, especialmente en perros con pelo largo en las patas.

Pueden formarse pequeñas bolas de hielo que resulten incómodas o dolorosas.

Después del paseo:

  • Retira suavemente los restos.
  • Lava las patas cuando sea necesario.
  • Sécalas bien.
  • Comprueba que no existan grietas o heridas.

Anticongelante: un peligro especialmente importante

El anticongelante utilizado en vehículos puede contener etilenglicol.

Esta sustancia puede provocar una intoxicación muy grave en perros y gatos.

Pequeños derrames en garajes, entradas o aparcamientos pueden ser accesibles para una mascota.

La intoxicación puede provocar inicialmente:

  • Vómitos.
  • Debilidad.
  • Falta de coordinación.
  • Somnolencia.
  • Aumento de la sed.

Posteriormente puede producir una lesión renal grave.

Anticongelante: urgencia veterinaria

Si sospechas que tu perro o gato ha lamido o ingerido anticongelante, contacta inmediatamente con un veterinario. No esperes a que aparezcan síntomas.

Limpia inmediatamente los derrames

Si observas un líquido procedente de un vehículo:

  • Impide que la mascota se acerque.
  • Limpia el derrame de forma adecuada.
  • Comprueba si existe una fuga.
  • No permitas que el animal beba de charcos en garajes o aparcamientos.

Los productos químicos utilizados en invierno deben almacenarse fuera del alcance de los animales.

Gatos y motores de coches

Durante el invierno algunos gatos pueden buscar lugares cálidos y protegidos alrededor de los vehículos.

Antes de arrancar un coche que ha permanecido estacionado en una zona donde hay gatos, puede resultar prudente comprobar los alrededores y hacer ruido antes de ponerlo en marcha.

Especialmente en zonas rurales o viviendas donde los gatos tienen acceso a garajes y aparcamientos.

Las mascotas deberían dormir dentro de casa durante frío intenso

Una caseta exterior no siempre proporciona suficiente protección frente a temperaturas extremas.

Durante episodios de frío intenso, especialmente con lluvia, nieve o viento, es preferible que perros y gatos domésticos dispongan de acceso a un entorno interior protegido.

Esto resulta especialmente importante para:

  • Animales mayores.
  • Cachorros.
  • Perros pequeños.
  • Animales enfermos.
  • Razas de pelo corto.

Si una mascota permanece temporalmente en el exterior

Debe disponer de:

  • Refugio seco.
  • Protección frente al viento.
  • Cama aislada del suelo.
  • Agua disponible.
  • Posibilidad de regresar a una zona más cálida.

Debe comprobarse regularmente su estado.

Una cama adecuada para el invierno

Dentro de casa puede resultar útil situar la cama:

  • Lejos de corrientes de aire.
  • Separada de suelos extremadamente fríos.
  • En una zona seca.
  • En un lugar tranquilo.

Los animales mayores o con problemas articulares pueden beneficiarse especialmente de camas gruesas y acolchadas.

Cuidado con estufas y chimeneas

Buscar calor es completamente normal durante el invierno.

Sin embargo, una mascota puede acercarse demasiado a una fuente de calor.

Conviene impedir el contacto directo con:

  • Estufas.
  • Radiadores extremadamente calientes.
  • Chimeneas.
  • Braseros.

Pueden producir quemaduras o incendios accidentales.

Utiliza barreras cuando sea necesario

Las chimeneas abiertas deberían contar con una protección adecuada.

También puede ser necesario utilizar barreras alrededor de determinadas estufas cuando conviven:

  • Cachorros.
  • Gatitos.
  • Animales con problemas de visión.
  • Mascotas mayores.

Mantas eléctricas

Las mantas eléctricas destinadas a personas no deberían utilizarse de forma improvisada como sistema permanente de calefacción para una mascota.

Existe riesgo de:

  • Quemaduras.
  • Sobrecalentamiento.
  • Morder cables.
  • Descargas eléctricas.

Si se necesita un sistema térmico específico, consulta con el veterinario sobre productos diseñados para animales.

Calefacción y aire seco

Durante el invierno la calefacción puede disminuir la humedad ambiental.

Esto no suele suponer un problema importante para la mayoría de mascotas, pero algunos animales con problemas dermatológicos pueden mostrar más sequedad.

Si aparecen:

  • Picor persistente.
  • Descamación.
  • Lesiones cutáneas.
  • Pérdida excesiva de pelo.

conviene consultar con el veterinario.

Gatos de interior y radiadores

Muchos gatos buscan fuentes de calor y pueden pasar largos periodos cerca de radiadores.

Permitirles elegir una zona cálida es positivo, pero deben poder alejarse libremente.

No deberían quedar atrapados en espacios extremadamente calientes.

Agua también en invierno

Las necesidades de hidratación no desaparecen porque haga frío.

Los animales deben seguir teniendo acceso constante a agua limpia.

Si el recipiente se encuentra en exteriores debe comprobarse que el agua no se haya congelado.

¿Los perros beben menos durante el invierno?

Algunos pueden reducir ligeramente su consumo, especialmente si realizan menos actividad.

Sin embargo, un cambio muy marcado en la cantidad de agua ingerida no debe atribuirse automáticamente a la estación.

Un aumento o disminución importante y persistente puede necesitar valoración veterinaria.

Alimentación durante el invierno

No todos los animales necesitan comer más simplemente porque haga frío.

Una mascota que vive principalmente dentro de casa y mantiene la misma actividad puede necesitar prácticamente la misma cantidad de energía.

Aumentar la alimentación sin necesidad puede favorecer el sobrepeso.

Las necesidades pueden ser diferentes en perros que trabajan o pasan mucho tiempo en ambientes fríos.

Ante dudas, consulta con el veterinario.

No reduzcas completamente el ejercicio

En invierno podemos sentir menos ganas de salir, pero el ejercicio sigue siendo importante.

Además de mantener la condición física, proporciona estimulación mental.

Si las condiciones exteriores son malas podemos complementar los paseos con actividades dentro de casa.

Ejercicio dentro de casa

Podemos utilizar:

  • Juegos de búsqueda.
  • Juguetes interactivos.
  • Entrenamiento básico.
  • Juegos de olfato.
  • Pequeñas sesiones de actividad.

Esto resulta especialmente útil durante días de lluvia intensa o temperaturas extremas.

Los gatos también necesitan actividad en invierno

Los gatos de interior pueden disminuir su actividad durante determinadas épocas.

Podemos mantenerlos estimulados mediante:

  • Rascadores.
  • Juguetes.
  • Zonas elevadas.
  • Juegos de persecución.
  • Comederos interactivos.

Viajar con mascotas en invierno

Antes de realizar un viaje puede ser conveniente preparar:

  • Manta.
  • Agua.
  • Transportín adecuado.
  • Medicación habitual.
  • Documentación.

Dentro del vehículo debe mantenerse una temperatura confortable.

Evita dirigir continuamente aire muy caliente directamente hacia el transportín.

No dejes una mascota sola durante mucho tiempo en un coche frío

Un vehículo estacionado pierde progresivamente la temperatura interior.

Durante condiciones invernales intensas puede convertirse en un ambiente muy frío.

Los cachorros, animales pequeños y mascotas mayores pueden ser especialmente vulnerables.

Nieve y pérdida de orientación

La nieve puede modificar olores y referencias del entorno.

Durante condiciones meteorológicas adversas puede resultar especialmente importante mantener al perro correctamente identificado y controlado.

Comprueba que:

  • Lleva microchip registrado.
  • Los datos de contacto están actualizados.
  • El collar o arnés está correctamente ajustado.

Tormentas de invierno

Si se anuncian nevadas, frío extremo u otros fenómenos importantes puede ser útil prepararse con antelación.

Ten disponible:

  • Alimento suficiente.
  • Agua.
  • Medicamentos.
  • Material de higiene.
  • Transportín.
  • Datos del veterinario.

Esto puede ser especialmente importante para animales con tratamientos que no deben interrumpirse.

Qué hacer si encuentras una mascota expuesta al frío

Si encuentras un perro o gato aparentemente abandonado y con signos de hipotermia:

  • Llévalo a un lugar protegido si puedes hacerlo con seguridad.
  • Manipúlalo con cuidado.
  • Si está mojado, sécalo.
  • Utiliza mantas secas.
  • Busca atención veterinaria.

Un animal asustado, dolorido o confuso puede reaccionar de forma imprevisible incluso aunque normalmente sea dócil.

Señales de alarma durante el invierno

Contacta con un veterinario si observas:

  • Debilidad importante.
  • Confusión.
  • Respiración superficial.
  • Colapso.
  • Pérdida de conciencia.
  • Dolor intenso en patas u orejas tras exposición al frío.
  • Zonas de piel pálidas, inflamadas, oscuras o muy dolorosas.
  • Ingestión de anticongelante.

Preguntas frecuentes sobre mascotas y frío

¿A qué temperatura tiene frío un perro?

No existe una cifra universal. Depende del tamaño, raza, pelaje, edad, salud, humedad, viento y tiempo de exposición.

¿Los gatos pasan frío?

Sí. Aunque busquen lugares cálidos de forma instintiva, también pueden sufrir hipotermia cuando permanecen expuestos a temperaturas bajas durante demasiado tiempo.

¿Debo poner abrigo a mi perro?

Depende del animal. Puede resultar especialmente útil en perros pequeños, de pelo corto, mayores o con poca tolerancia al frío.

¿Un husky necesita abrigo?

Las razas adaptadas históricamente a climas fríos suelen disponer de un manto con mayor aislamiento, aunque ningún animal debe permanecer indefinidamente expuesto a condiciones meteorológicas extremas.

¿Puedo dejar al perro durmiendo fuera?

Durante frío intenso resulta más seguro permitir que las mascotas domésticas accedan a un entorno interior protegido, especialmente si son jóvenes, mayores, enfermas o poco adaptadas al frío.

¿Qué hago si mi perro está empapado después del paseo?

Sécalo bien, retira cualquier prenda mojada y permite que descanse en un lugar cálido y protegido.

¿Debo frotar las patas si sospecho congelación?

No. Una zona potencialmente congelada debe manipularse con cuidado. No la frotes ni utilices calor extremo y contacta con un veterinario.

¿La sal de las carreteras puede afectar a las patas?

Los productos para derretir hielo pueden irritar las almohadillas y también ser ingeridos al lamerse. Después del paseo puede ser útil lavar y secar las patas.

¿El anticongelante es peligroso?

Sí. Algunos anticongelantes contienen etilenglicol, capaz de provocar una intoxicación grave y lesión renal. Ante una posible ingestión debe buscarse atención veterinaria inmediatamente.

¿Hay que alimentar más al perro en invierno?

No necesariamente. Las necesidades energéticas dependen principalmente de su actividad, ambiente y estado corporal. Aumentar la ración sin necesidad puede favorecer el sobrepeso.

Una lista rápida para el invierno

Antes de los meses fríos podemos revisar:

  1. Una cama cálida y seca.
  2. Protección frente a corrientes de aire.
  3. Paseos adaptados al clima.
  4. Abrigo cuando el animal realmente lo necesite.
  5. Revisión de las patas después de nieve o hielo.
  6. Limpieza de sales y productos descongelantes.
  7. Anticongelante almacenado de forma segura.
  8. Especial atención a cachorros y mascotas senior.
  9. Agua siempre disponible.
  10. Un veterinario de urgencias localizado.

Conclusión

Perros y gatos también pueden sufrir las consecuencias del frío.

No existe una temperatura única que sea segura para todas las mascotas, ya que la tolerancia depende de la raza, tamaño, edad, pelaje, estado de salud y condiciones meteorológicas.

Los animales pequeños, muy jóvenes, mayores o enfermos necesitan especial protección.

Durante el invierno debemos adaptar los paseos, mantener a la mascota seca, proporcionarle un lugar cálido donde descansar y revisar las patas después de caminar sobre nieve, hielo o superficies tratadas con productos descongelantes.

También es fundamental mantener fuera de su alcance sustancias como el anticongelante.

Si aparecen debilidad intensa, confusión, respiración superficial, colapso o pérdida de conciencia después de una exposición al frío, puede existir hipotermia y es necesario buscar atención veterinaria urgente.

Y ante una posible congelación, evita frotar o aplicar calor extremo sobre la zona afectada.

Con pequeños cambios en nuestras rutinas podemos ayudar a que perros y gatos disfruten del invierno de forma mucho más segura.

Aviso veterinario de Mediguía

La información publicada en Mediguía tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. La tolerancia al frío varía entre animales. Ante signos compatibles con hipotermia, congelación, una posible intoxicación por anticongelante o un empeoramiento importante del estado general, contacta inmediatamente con un veterinario o servicio veterinario de urgencias.

Importante: Mediguía ofrece contenido informativo y divulgativo. No sustituye un diagnóstico, una consulta médica ni un tratamiento indicado por un profesional sanitario. Ante síntomas graves o una urgencia, contacta con los servicios de emergencia.
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