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Mascotas Actualizado 28 Sep 2026 15 min de lectura

Medicamentos humanos y mascotas: por qué no debes automedicar

Cuando nuestro perro o gato tiene dolor, fiebre, vómitos o cualquier otra molestia, puede resultar tentador abrir el botiquín de casa y darle un medicamento que nosotros utilizamos habitualmente.

Sin embargo, esta práctica puede ser peligrosa.

Los perros y gatos no metabolizan los medicamentos exactamente igual que las personas y, en determinados casos, una cantidad aparentemente pequeña puede provocar una intoxicación grave.

Ibuprofeno, naproxeno, paracetamol y otros medicamentos habituales pueden causar problemas gastrointestinales, renales, hepáticos, neurológicos o sanguíneos dependiendo de la especie, la cantidad ingerida y las características del animal.

Además, las intoxicaciones no siempre se producen porque el propietario haya administrado voluntariamente el medicamento.

Un perro puede romper un envase de comprimidos, un gato puede encontrar una pastilla caída al suelo o una mascota puede ingerir accidentalmente varios medicamentos guardados en un bolso.

En esta guía de Mediguía explicamos por qué no debemos automedicar a nuestras mascotas, qué medicamentos requieren especial precaución y cómo actuar ante una posible ingestión accidental.

¿Por qué un medicamento seguro para una persona puede ser peligroso para una mascota?

Las diferentes especies procesan los medicamentos de manera distinta.

Un fármaco puede:

  • Absorberse a diferente velocidad.
  • Permanecer más tiempo en el organismo.
  • Alcanzar concentraciones sanguíneas diferentes.
  • Metabolizarse mediante vías distintas.
  • Eliminarse de forma diferente a través del hígado o los riñones.

Por esta razón, no podemos calcular la dosis adecuada para un perro o gato simplemente tomando la dosis humana y reduciéndola proporcionalmente según su peso.

Incluso entre perros de diferente edad o estado de salud pueden existir diferencias importantes.

Los gatos necesitan todavía más precaución

Los gatos metabolizan determinados medicamentos de forma especialmente diferente.

Su capacidad para procesar algunas sustancias es limitada en comparación con otras especies.

Esto hace que medicamentos que pueden utilizarse de forma habitual en personas, e incluso algunos utilizados veterinariamente en perros bajo supervisión, puedan resultar especialmente peligrosos para un gato.

Por este motivo nunca debe administrarse a un gato ningún medicamento sin asegurarse previamente de que ha sido indicado específicamente por un veterinario.

Ibuprofeno: nunca lo administres por tu cuenta

El ibuprofeno es uno de los medicamentos más habituales en los botiquines domésticos.

Las personas lo utilizan para tratar dolor, inflamación y fiebre.

Sin embargo, no debe administrarse a perros o gatos por iniciativa propia.

Una intoxicación por ibuprofeno puede afectar especialmente al aparato digestivo y a los riñones.

Entre los posibles síntomas se encuentran:

  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor abdominal.
  • Decaimiento.
  • Sangrado gastrointestinal.
  • Cambios en la cantidad de orina.
  • Debilidad.

En intoxicaciones importantes también pueden producirse alteraciones neurológicas.

Ibuprofeno y mascotas

No administres ibuprofeno a tu perro o gato salvo que un veterinario te indique expresamente un tratamiento concreto. Si se ha producido una ingestión accidental, contacta con un veterinario inmediatamente.

Naproxeno

El naproxeno es otro antiinflamatorio utilizado por las personas para tratar dolor e inflamación.

Puede permanecer mucho tiempo en el organismo de determinadas mascotas y provocar efectos tóxicos.

Las principales complicaciones pueden incluir:

  • Úlceras gastrointestinales.
  • Vómitos.
  • Sangrado digestivo.
  • Lesión renal.
  • Debilidad.

Como ocurre con otros medicamentos humanos, no debe utilizarse para tratar el dolor de una mascota sin orientación veterinaria.

Aspirina

La aspirina también pertenece al grupo de medicamentos antiinflamatorios y puede tener usos veterinarios concretos en determinadas circunstancias.

Sin embargo, esto no significa que pueda administrarse libremente.

La dosis, frecuencia y seguridad dependen de la especie, del animal y de otros medicamentos que esté tomando.

Una dosis inapropiada puede provocar problemas gastrointestinales y otras complicaciones.

Si un veterinario considera necesario utilizarla, debe proporcionar una pauta específica.

Paracetamol: especial peligro para los gatos

El paracetamol, también conocido como acetaminofeno, es uno de los analgésicos más utilizados por las personas.

Sin embargo, puede resultar peligroso para perros y especialmente para gatos.

Los gatos tienen una capacidad muy limitada para metabolizar correctamente este medicamento.

La exposición puede provocar daños graves en los glóbulos rojos y afectar a la capacidad de transportar oxígeno por el organismo.

También puede producir daño hepático.

Posibles síntomas de intoxicación por paracetamol

Dependiendo de la especie y la cantidad ingerida pueden aparecer:

  • Debilidad.
  • Vómitos.
  • Respiración rápida o dificultosa.
  • Inflamación de la cara o extremidades.
  • Cambios en el color de las encías.
  • Decaimiento.
  • Ictericia.
  • Colapso en situaciones graves.
Paracetamol y gatos

Nunca administres paracetamol a un gato por tu cuenta. Si sospechas que lo ha ingerido accidentalmente, considéralo una urgencia y contacta inmediatamente con un veterinario.

¿Y si el perro tiene mucho dolor?

La presencia de dolor no justifica utilizar un medicamento humano sin saber si es adecuado.

Los veterinarios disponen de medicamentos específicamente utilizados para controlar el dolor en perros y gatos.

Antes de elegir uno deben valorar aspectos como:

  • Origen del dolor.
  • Edad.
  • Peso.
  • Estado renal.
  • Estado hepático.
  • Enfermedades previas.
  • Otros medicamentos que toma el animal.

Tratar simplemente el síntoma sin conocer su origen también puede retrasar el diagnóstico.

Antiinflamatorios veterinarios tampoco deben utilizarse libremente

Existen antiinflamatorios desarrollados específicamente para uso veterinario.

Esto no significa que podamos utilizarlos en cualquier mascota o reutilizar un tratamiento antiguo sin consultar.

Un medicamento que fue adecuado para un perro hace un año puede no ser apropiado si posteriormente ha desarrollado:

  • Enfermedad renal.
  • Problemas hepáticos.
  • Deshidratación.
  • Alteraciones gastrointestinales.
  • Otra enfermedad.

Tampoco deberíamos administrar a un animal el medicamento veterinario prescrito para otra mascota.

No mezcles antiinflamatorios

Combinar diferentes antiinflamatorios puede aumentar considerablemente el riesgo de efectos adversos.

Tampoco deberían combinarse determinados antiinflamatorios con corticoides salvo indicación veterinaria específica.

Por eso es importante informar al veterinario de todos los medicamentos que está utilizando el animal.

Medicamentos para resfriado y gripe

Muchos preparados destinados a personas contienen varios principios activos en un mismo producto.

Por ejemplo, pueden incluir combinaciones de:

  • Analgésicos.
  • Antihistamínicos.
  • Descongestionantes.
  • Antitusivos.

Esto hace especialmente difícil valorar el riesgo únicamente por el nombre comercial.

Algunos descongestionantes pueden provocar alteraciones cardiovasculares o neurológicas en mascotas.

Si un animal ha ingerido uno de estos preparados, lleva el envase al veterinario para conocer exactamente los ingredientes.

Antihistamínicos

Algunos antihistamínicos también se utilizan en medicina veterinaria bajo indicación profesional.

Sin embargo, la dosis no es necesariamente la misma que la utilizada en personas.

Además, algunos productos comerciales combinan el antihistamínico con otras sustancias que pueden ser peligrosas.

Una sobredosis puede provocar síntomas como:

  • Somnolencia intensa.
  • Inquietud.
  • Taquicardia.
  • Falta de coordinación.
  • Temblores.
  • Convulsiones en intoxicaciones graves.

Antidepresivos

Los medicamentos utilizados para tratar depresión y otras alteraciones de salud mental también pueden producir intoxicaciones en animales cuando se ingieren accidentalmente.

Dependiendo del medicamento pueden aparecer:

  • Somnolencia.
  • Agitación.
  • Temblores.
  • Alteraciones cardiacas.
  • Cambios de temperatura corporal.
  • Convulsiones.

Algunos perros pueden acceder a estos medicamentos al romper un bolso, una caja o un organizador de pastillas.

Medicamentos para dormir

Los sedantes e hipnóticos también requieren especial precaución.

En algunos animales pueden provocar una sedación intensa y, en otros casos, efectos paradójicos como agitación.

Una exposición importante puede afectar al sistema nervioso y a la respiración.

Si una mascota ingiere accidentalmente un medicamento para dormir, contacta con un veterinario aunque todavía parezca encontrarse bien.

Medicamentos para la ansiedad

Algunos tratamientos utilizados para la ansiedad pertenecen a grupos de medicamentos que también pueden emplearse veterinariamente en circunstancias concretas.

Sin embargo, esto requiere una dosis y una valoración profesional.

Una ingestión accidental de varias pastillas puede provocar:

  • Somnolencia.
  • Debilidad.
  • Falta de coordinación.
  • Alteraciones de comportamiento.
  • Depresión respiratoria en determinadas situaciones.

Medicamentos para la tensión arterial y el corazón

Los tratamientos cardiovasculares pueden tener efectos importantes sobre:

  • Presión arterial.
  • Frecuencia cardiaca.
  • Ritmo del corazón.

Por ello, incluso una ingestión aparentemente pequeña puede requerir valoración veterinaria dependiendo del principio activo y del tamaño del animal.

No esperes a que aparezca debilidad o colapso para consultar.

Medicamentos para la diabetes

Determinados tratamientos para la diabetes pueden reducir la glucosa en sangre.

Una ingestión accidental por parte de un animal podría provocar una hipoglucemia.

Entre sus posibles signos se encuentran:

  • Debilidad.
  • Somnolencia.
  • Desorientación.
  • Temblores.
  • Convulsiones.

Estos episodios pueden constituir una urgencia.

Vitaminas y suplementos

La palabra “vitamina” o “natural” no significa automáticamente que un producto sea inocuo.

Algunos complementos pueden contener:

  • Vitaminas en altas concentraciones.
  • Hierro.
  • Edulcorantes.
  • Extractos vegetales.
  • Otros principios activos.

Además, determinados productos masticables pueden resultar especialmente atractivos para los perros.

Los suplementos deberían almacenarse con las mismas precauciones que los medicamentos.

Cuidado con el xilitol en productos medicinales

El xilitol es un edulcorante que puede encontrarse no solamente en alimentos y chicles, sino también en determinados productos de higiene y preparados farmacéuticos.

En perros puede provocar una caída peligrosa de la glucosa y, en determinadas intoxicaciones, lesión hepática.

Por este motivo conviene revisar los ingredientes del producto cuando un perro ha ingerido un medicamento, jarabe o suplemento de forma accidental.

Cremas y medicamentos tópicos

No todos los medicamentos peligrosos están en forma de comprimido.

También debemos tener cuidado con:

  • Cremas.
  • Pomadas.
  • Geles.
  • Parches.
  • Soluciones tópicas.

Un animal puede lamer la zona donde hemos aplicado un medicamento o morder un tubo.

Algunos principios activos destinados a absorberse a través de la piel humana pueden resultar peligrosos si una mascota los ingiere.

Evita que laman medicamentos aplicados sobre la piel

Si utilizamos una crema medicada sobre nuestras manos, brazos o piernas conviene evitar que el perro o gato lama la zona mientras exista producto sobre la piel.

Después de manipular medicamentos también es recomendable lavarse las manos cuando así lo indiquen sus instrucciones.

Parches medicinales

Algunos parches continúan conteniendo cantidades importantes de medicamento incluso después de haber sido utilizados.

Deben eliminarse de forma que una mascota no pueda recuperarlos de la basura.

Un perro que mastique un parche puede recibir una exposición importante al principio activo.

Medicamentos que caen al suelo

Una de las intoxicaciones más sencillas de prevenir comienza con algo tan cotidiano como dejar caer una pastilla.

Los perros pueden tragársela antes de que tengamos tiempo de recogerla.

Si se cae un comprimido:

  • Localízalo inmediatamente.
  • Impide que la mascota se acerque.
  • Comprueba que realmente lo has recogido.

Esto es especialmente importante en hogares donde se utilizan varios medicamentos diariamente.

Bolsos, mochilas y mesitas de noche

No basta con mantener protegido el botiquín.

Muchos medicamentos llegan accidentalmente al alcance de los animales dentro de:

  • Bolsos.
  • Mochilas.
  • Maletas.
  • Mesitas de noche.
  • Organizadores semanales.

Un perro curioso puede abrir fácilmente algunos de estos objetos.

Cuando hay visitas en casa puede ser útil pedirles que dejen sus medicamentos en un lugar inaccesible para la mascota.

Pastilleros semanales

Los organizadores de medicación son especialmente fáciles de abrir o romper para algunos perros.

Además, pueden contener diferentes medicamentos mezclados.

Esto dificulta saber exactamente qué cantidad ha ingerido el animal.

Guarda los pastilleros dentro de un armario cerrado y no sobre una mesa o mesita accesible.

No confíes en los envases con cierre de seguridad infantil

Un envase resistente a la apertura por niños no necesariamente es resistente a los dientes de un perro.

Un animal puede romper el plástico del recipiente y acceder al contenido.

La mejor protección sigue siendo almacenar el medicamento en un lugar físicamente inaccesible.

Medicamentos humanos y veterinarios: mantenlos separados

Guardar todos los medicamentos juntos puede aumentar el riesgo de confusión.

Puede ser útil establecer espacios diferentes para:

  • Medicamentos de personas.
  • Medicamentos del perro.
  • Medicamentos del gato.

Comprueba siempre el nombre antes de administrar cualquier dosis.

No reutilices tratamientos antiguos

Si anteriormente el veterinario recetó un medicamento para una infección, dolor u otro problema, no significa que podamos volver a utilizarlo cada vez que aparezcan síntomas similares.

Una misma manifestación puede tener causas diferentes.

Además:

  • La enfermedad puede haber cambiado.
  • El medicamento puede estar caducado.
  • La dosis necesaria puede ser distinta.
  • Puede existir ahora otra enfermedad.
  • Puede interactuar con un tratamiento nuevo.

Consulta antes de reiniciar una medicación antigua.

No utilices antibióticos sobrantes

Los antibióticos solamente deben utilizarse cuando existe una indicación adecuada.

No son útiles para todas las infecciones y no funcionan frente a enfermedades causadas por virus.

Utilizar restos de tratamientos puede dificultar el diagnóstico y contribuir al problema de las resistencias antimicrobianas.

El veterinario debe decidir:

  • Si realmente se necesita un antibiótico.
  • Cuál es el adecuado.
  • La dosis.
  • La duración del tratamiento.

No suspendas un medicamento veterinario por tu cuenta

Evitar la automedicación también significa no modificar tratamientos prescritos arbitrariamente.

Algunos medicamentos no deberían retirarse repentinamente.

Si aparecen efectos secundarios o parece que el tratamiento no funciona, contacta con el veterinario antes de:

  • Cambiar la dosis.
  • Aumentarla.
  • Reducirla.
  • Suspender el medicamento.

Qué hacer si una mascota ingiere un medicamento humano

Actuar rápidamente puede ser muy importante.

Si sospechas una ingestión accidental:

  1. Retira el resto del medicamento de su alcance.
  2. Busca el envase original.
  3. Identifica el principio activo y la concentración.
  4. Comprueba cuántas pastillas podrían faltar.
  5. Anota aproximadamente a qué hora ocurrió.
  6. Contacta inmediatamente con un veterinario.

No esperes necesariamente a que aparezcan síntomas.

Qué información necesita el veterinario

Cuando llames, intenta proporcionar:

  • Nombre del medicamento.
  • Principio activo.
  • Cantidad de miligramos de cada comprimido cuando aparezca en el envase.
  • Número aproximado de comprimidos ingeridos.
  • Hora aproximada de la ingestión.
  • Especie.
  • Peso aproximado de la mascota.
  • Edad.
  • Síntomas presentes.
  • Enfermedades conocidas.

Una fotografía clara del envase puede resultar especialmente útil.

No provoques el vómito sin hablar con un veterinario

La inducción del vómito puede formar parte del tratamiento de algunas intoxicaciones recientes, pero no resulta adecuada en todas las situaciones.

Puede ser peligrosa si:

  • El animal está inconsciente.
  • Presenta convulsiones.
  • No puede tragar correctamente.
  • Existe riesgo de aspiración.
  • La sustancia ingerida es corrosiva.

Además, intentar provocar el vómito con remedios caseros puede causar una segunda intoxicación.

No utilices remedios caseros

No utilices sal, aceite, leche, mostaza, agua oxigenada, carbón activado ni otros productos para tratar una intoxicación sin indicación veterinaria. La actuación depende del medicamento ingerido y del estado de la mascota.

No esperes a que aparezcan síntomas

Algunas intoxicaciones producen síntomas rápidamente.

Otras pueden causar daños internos antes de que el animal parezca enfermo.

Esperar puede reducir las posibilidades de retirar o limitar la absorción del medicamento.

Si conoces la ingestión y el producto puede ser peligroso, consulta inmediatamente.

Síntomas de una posible intoxicación por medicamentos

Los signos dependen completamente del fármaco.

Pueden incluir:

  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Babeo.
  • Debilidad.
  • Somnolencia.
  • Agitación.
  • Falta de coordinación.
  • Temblores.
  • Convulsiones.
  • Cambios en la respiración.
  • Cambios en la frecuencia cardiaca.
  • Sangrado digestivo.
  • Cambios en la cantidad de orina.
  • Pérdida de conciencia.

Cuándo es una urgencia veterinaria

Atención veterinaria urgente

Busca atención inmediata ante:

  • Dificultad respiratoria.
  • Convulsiones.
  • Pérdida de conciencia.
  • Colapso.
  • Temblores intensos.
  • Alteraciones importantes del comportamiento.
  • Sangrado.
  • Debilidad extrema.
  • Ingestión conocida de un medicamento potencialmente tóxico.
  • Ingestión de paracetamol por un gato.

¿Qué tratamiento puede recibir una mascota intoxicada?

No existe un único tratamiento.

El veterinario decidirá la actuación según:

  • Medicamento.
  • Cantidad.
  • Tiempo transcurrido.
  • Especie.
  • Peso.
  • Síntomas.

Dependiendo del caso pueden utilizarse medidas destinadas a reducir la absorción, controlar los síntomas y proteger diferentes órganos.

En algunas intoxicaciones existen antídotos específicos y en otras el tratamiento es principalmente de soporte.

Puede ser necesario realizar análisis

Cuando un medicamento puede afectar a órganos internos, el veterinario puede recomendar pruebas como:

  • Análisis de sangre.
  • Evaluación renal.
  • Evaluación hepática.
  • Control de glucosa.
  • Electrocardiograma.
  • Otras pruebas según el tóxico.

Algunas alteraciones necesitan seguimiento incluso después de que los primeros síntomas hayan mejorado.

La rapidez mejora las posibilidades de tratamiento

Cuando una ingestión se detecta rápidamente, el veterinario puede disponer de más opciones para reducir la cantidad de medicamento que llega a absorberse.

Por eso es importante llamar tan pronto como descubramos el accidente.

En una intoxicación conocida, consultar pronto es preferible a esperar varias horas para comprobar si el animal empeora.

Cómo almacenar los medicamentos de forma segura

Para evitar accidentes:

  • Guárdalos dentro de armarios cerrados.
  • No dejes comprimidos sobre mesas o encimeras.
  • No dejes pastilleros en mesitas accesibles.
  • Mantén los bolsos fuera del alcance de los animales.
  • Cierra correctamente los envases.
  • Guarda por separado la medicación humana y veterinaria.
  • Recoge inmediatamente cualquier pastilla que caiga al suelo.

Qué hacer cuando hay niños y mascotas en casa

En hogares con niños pequeños puede existir un doble riesgo.

Los medicamentos deben almacenarse de forma que no puedan acceder a ellos ni niños ni animales.

Un armario elevado y cerrado puede resultar una opción más segura que un cajón de fácil acceso.

También es importante no dejar medicación preparada sobre una mesa durante largos periodos.

Medicamentos de los invitados

Cuando familiares o amigos pasan unos días en casa pueden traer medicamentos en bolsos, neceseres y maletas.

Conviene recordar que una mascota puede acceder a ellos aunque normalmente nuestra vivienda esté bien protegida.

Un simple bolso abierto sobre el suelo puede contener varios productos peligrosos.

Preguntas frecuentes sobre medicamentos y mascotas

¿Puedo darle ibuprofeno a mi perro?

No deberías administrarlo por tu cuenta. El ibuprofeno puede producir efectos tóxicos importantes en perros y gatos. Si tu mascota tiene dolor, consulta con un veterinario para utilizar un tratamiento apropiado.

¿Puedo darle paracetamol a mi gato?

No. El paracetamol es especialmente peligroso para los gatos y puede provocar una intoxicación grave.

¿El paracetamol también es peligroso para los perros?

También puede producir toxicidad en perros cuando se utiliza de forma inadecuada. En determinadas situaciones un veterinario puede utilizar medicamentos de uso humano bajo condiciones concretas, pero nunca debe administrarse por iniciativa propia.

¿Puedo darle una cantidad muy pequeña?

No debe calcularse una dosis veterinaria reduciendo simplemente la dosis utilizada por las personas. El metabolismo y los márgenes de seguridad son diferentes entre especies.

¿Un medicamento para niños es más seguro?

No necesariamente. Una presentación pediátrica continúa conteniendo medicamentos destinados a personas y además puede incluir otros ingredientes o edulcorantes. Consulta siempre con un veterinario.

¿Puedo utilizar el medicamento que le sobró a mi otro perro?

No sin consultar. Cada animal necesita una valoración individual y un medicamento apropiado para uno puede no ser adecuado para otro.

¿Qué hago si se ha comido una pastilla pero no sé cuál?

Comprueba los medicamentos accesibles, intenta determinar cuáles faltan y contacta inmediatamente con un veterinario. Si existen varios posibles medicamentos, lleva todos los envases.

¿Tengo que hacerle vomitar?

No por tu cuenta. El veterinario decidirá si inducir el vómito es apropiado según el medicamento, el tiempo transcurrido y el estado del animal.

¿Debo acudir aunque la mascota parezca normal?

En una posible exposición a un medicamento peligroso, sí debe consultarse. Algunos efectos pueden aparecer varias horas después.

¿Puedo guardar juntos medicamentos humanos y veterinarios?

Es preferible separarlos claramente para reducir el riesgo de confusiones y administraciones accidentales.

Una regla sencilla para recordar

Cuando una mascota se encuentra enferma podemos recordar una norma:

Medicamento humano + mascota = consultar primero con el veterinario

Que un medicamento sea habitual, pueda comprarse sin receta o lleve años utilizándose en personas no significa que sea seguro para un perro o gato.

Conclusión

Los medicamentos humanos son una causa importante de intoxicaciones accidentales en animales de compañía.

Ibuprofeno, naproxeno, paracetamol y muchos otros fármacos pueden comportarse de forma diferente en perros y gatos y provocar efectos adversos graves.

Los gatos necesitan especial precaución con determinados medicamentos y nunca deben recibir paracetamol por iniciativa del propietario.

Para prevenir accidentes, guarda los medicamentos en lugares inaccesibles, mantén separados los tratamientos humanos y veterinarios y recoge inmediatamente cualquier comprimido que caiga al suelo.

Si tu mascota ingiere accidentalmente un medicamento, identifica el principio activo, conserva el envase y contacta con un veterinario lo antes posible.

No provoques el vómito ni administres remedios caseros sin indicación profesional.

Y recuerda que el tratamiento adecuado para el dolor, la fiebre o cualquier enfermedad de una mascota debe decidirlo un veterinario después de valorar al animal.

Aviso veterinario de Mediguía

La información publicada en Mediguía tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. No administres medicamentos humanos ni reutilices tratamientos veterinarios sin consultar previamente con un profesional. Ante una ingestión accidental de medicamentos o síntomas compatibles con una intoxicación, contacta inmediatamente con un veterinario o servicio veterinario de urgencias.

Importante: Mediguía ofrece contenido informativo y divulgativo. No sustituye un diagnóstico, una consulta médica ni un tratamiento indicado por un profesional sanitario. Ante síntomas graves o una urgencia, contacta con los servicios de emergencia.
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