Plantas tóxicas para perros y gatos: cuáles debes conocer

Las plantas aportan color y vida a una vivienda, pero cuando convivimos con perros o gatos conviene saber que algunas especies pueden resultar tóxicas para las mascotas.
El grado de toxicidad varía enormemente.
Algunas plantas únicamente producen irritación de la boca o molestias digestivas leves, mientras que otras pueden afectar a los riñones, el hígado, el corazón o el sistema nervioso.
Además, una misma planta puede representar un riesgo muy diferente para un perro y para un gato.
Por eso, antes de incorporar nuevas plantas a una vivienda con animales, resulta recomendable conocer exactamente qué especie estamos comprando.
En esta guía de Mediguía repasamos algunas de las plantas domésticas y ornamentales que conviene conocer, cuáles requieren especial precaución y qué debemos hacer si nuestra mascota mordisquea una planta potencialmente peligrosa.
¿Por qué algunas plantas son tóxicas para las mascotas?
Las plantas producen diferentes sustancias naturales que utilizan como mecanismos de defensa o que forman parte de su metabolismo.
Cuando un animal ingiere determinadas plantas, estas sustancias pueden provocar efectos adversos.
Dependiendo de la especie vegetal pueden encontrarse compuestos capaces de afectar a:
- Aparato digestivo.
- Boca y garganta.
- Riñones.
- Hígado.
- Corazón.
- Sistema nervioso.
La cantidad necesaria para producir una intoxicación también varía considerablemente.
¿Por qué perros y gatos comen plantas?
Existen muchas razones.
Los cachorros y gatitos utilizan la boca para explorar el entorno.
Otros animales pueden mordisquear hojas simplemente por curiosidad, aburrimiento o juego.
Los gatos también pueden sentirse atraídos por hojas que se mueven, flores, ramas y plantas situadas cerca de ventanas.
Por eso no conviene confiar únicamente en que nuestra mascota “nunca come plantas”.
El nombre común puede provocar confusiones
Una de las dificultades para identificar plantas tóxicas es que una misma planta puede recibir diferentes nombres comunes.
También puede ocurrir lo contrario: plantas completamente distintas pueden compartir nombres parecidos.
Por eso, cuando sea posible, resulta útil conocer:
- Nombre común.
- Nombre científico.
- Fotografía de la planta.
Esta información puede ser especialmente útil para el veterinario en caso de una ingestión accidental.
Lirios y gatos: una de las intoxicaciones más importantes
Los lirios verdaderos de los géneros Lilium y Hemerocallis son extremadamente peligrosos para los gatos.
Entre ellos se encuentran diferentes variedades de:
- Lirio asiático.
- Lirio oriental.
- Lirio tigre.
- Lirio Stargazer.
- Lirio de Pascua.
- Azucenas.
La exposición puede provocar una lesión renal grave.
Por este motivo, en hogares con gatos es preferible evitar completamente estas plantas.
Si sospechas que tu gato ha mordido un lirio verdadero, lamido polen de su pelo o bebido agua de un jarrón que contenía lirios, contacta inmediatamente con un veterinario. No esperes a que aparezcan síntomas.
¿Qué partes del lirio son peligrosas?
En los gatos, prácticamente toda la planta puede resultar peligrosa.
Esto incluye:
- Hojas.
- Tallos.
- Flores.
- Pétalos.
- Polen.
- Agua del jarrón donde ha permanecido la planta.
Un gato puede contaminar su pelo con polen y posteriormente ingerirlo mientras se acicala.
Por este motivo no basta con colocar el ramo en una mesa aparentemente fuera de su alcance.
Síntomas de intoxicación por lirios en gatos
Los primeros signos pueden aparecer durante las primeras horas.
Entre ellos:
- Vómitos.
- Babeo.
- Decaimiento.
- Pérdida de apetito.
Posteriormente pueden desarrollarse síntomas relacionados con la lesión renal, como alteraciones en la cantidad de orina y deshidratación.
El tratamiento veterinario temprano mejora considerablemente las posibilidades de recuperación.
No todos los “lirios” son iguales
Existen plantas que llevan la palabra “lirio” en su nombre común pero pertenecen a familias completamente diferentes.
Por ejemplo, el lirio de la paz no produce la misma intoxicación renal que los lirios verdaderos.
Esto no significa que sea completamente inocuo.
El lirio de la paz contiene cristales irritantes que pueden provocar dolor e inflamación de la boca.
Por eso la identificación exacta de la planta resulta muy importante.
Palma de sagú o cica
La palma de sagú, también conocida como cica, es una planta ornamental que puede resultar extremadamente tóxica.
A pesar de su nombre, botánicamente pertenece al grupo de las cícadas.
Los perros son especialmente sensibles.
Todas las partes de la planta se consideran tóxicas, aunque las semillas contienen concentraciones especialmente elevadas.
Una intoxicación puede provocar:
- Vómitos.
- Diarrea.
- Dolor abdominal.
- Decaimiento.
- Alteraciones neurológicas.
- Daño hepático grave.
Si un perro o gato ha ingerido cualquier parte de una cica o palma de sagú, contacta inmediatamente con un veterinario. Las semillas son especialmente peligrosas, pero toda la planta debe considerarse tóxica.
Adelfa
La adelfa (Nerium oleander) es muy frecuente en jardines y zonas exteriores de clima mediterráneo.
Contiene glucósidos cardiacos capaces de alterar el funcionamiento del corazón.
Todas las partes de la planta deben considerarse peligrosas.
Una intoxicación puede provocar:
- Vómitos.
- Dolor abdominal.
- Debilidad.
- Alteraciones de la frecuencia cardiaca.
- Arritmias.
- Colapso en intoxicaciones graves.
La ingestión de adelfa debe considerarse una situación que necesita valoración veterinaria urgente.
Dedalera
La dedalera o Digitalis también contiene glucósidos capaces de afectar al corazón.
La ingestión puede producir:
- Vómitos.
- Diarrea.
- Debilidad.
- Alteraciones del ritmo cardiaco.
- Temblores.
- Convulsiones en casos graves.
No debe cultivarse al alcance de animales que puedan mordisquearla.
Azaleas y rododendros
Las azaleas y rododendros son plantas ornamentales habituales.
Contienen sustancias capaces de afectar al aparato digestivo, sistema nervioso y sistema cardiovascular.
Los síntomas pueden incluir:
- Babeo.
- Vómitos.
- Diarrea.
- Debilidad.
- Alteraciones de la coordinación.
- Cambios en la frecuencia cardiaca.
Las exposiciones importantes requieren atención veterinaria.
Kalanchoe
El kalanchoe es una planta suculenta muy popular dentro de casa.
Algunas especies contienen compuestos capaces de afectar al corazón.
Las intoxicaciones pueden producir inicialmente molestias digestivas.
Cuando la cantidad ingerida es importante también pueden aparecer alteraciones cardiacas.
Por ello conviene mantener estas plantas fuera del alcance de perros y gatos.
Filodendros
Los filodendros son plantas de interior muy populares.
Contienen pequeños cristales de oxalato de calcio insoluble.
Cuando el animal mastica la hoja, estos cristales pueden producir una intensa irritación local.
Entre los síntomas habituales se encuentran:
- Dolor en la boca.
- Babeo.
- Frotarse la cara con las patas.
- Dificultad para comer.
- Inflamación de labios o lengua.
- Vómitos ocasionales.
La irritación suele aparecer rápidamente después de masticar la planta.
Poto
El poto (Epipremnum aureum) es una de las plantas de interior más habituales.
También contiene cristales de oxalato de calcio insoluble.
Cuando perros o gatos lo mastican pueden aparecer:
- Irritación oral.
- Babeo.
- Dolor.
- Dificultad para tragar.
- Vómitos.
Aunque normalmente produce un cuadro principalmente irritativo, es preferible situarlo fuera del alcance de las mascotas.
Monstera o costilla de Adán
La monstera es otra planta decorativa muy popular.
Como el poto y el filodendro, contiene cristales irritantes de oxalato de calcio.
Al masticarla pueden aparecer molestias inmediatas en boca y garganta.
Si existe una inflamación importante o dificultad respiratoria debe buscarse atención veterinaria urgente.
Dieffenbachia
La dieffenbachia también contiene cristales irritantes.
La ingestión puede provocar:
- Dolor intenso en la boca.
- Babeo abundante.
- Inflamación.
- Dificultad para tragar.
- Vómitos.
La intensidad del dolor suele hacer que muchos animales dejen de masticarla rápidamente, aunque esto no elimina el riesgo.
Lirio de la paz
El lirio de la paz (Spathiphyllum) no pertenece al mismo grupo que los lirios verdaderos responsables de insuficiencia renal en gatos.
Sin embargo, contiene oxalatos de calcio insolubles y puede provocar irritación intensa de boca y garganta.
No debería considerarse una planta completamente segura para mascotas.
Anturio
El anturio también contiene cristales de oxalato de calcio.
Al masticarlo pueden aparecer:
- Dolor oral.
- Babeo.
- Inflamación.
- Dificultad para comer.
Es recomendable mantenerlo fuera del alcance de perros y gatos curiosos.
Aloe vera
El aloe es frecuente tanto en interiores como en terrazas.
La parte gelatinosa interna se utiliza en numerosos productos para personas, pero determinadas sustancias presentes en la planta pueden producir problemas cuando la mascota la ingiere.
Entre los síntomas pueden aparecer:
- Vómitos.
- Diarrea.
- Malestar digestivo.
Por eso no conviene permitir que perros o gatos mastiquen directamente la planta.
Ciclamen
El ciclamen es una planta ornamental frecuente durante los meses fríos.
Sus tubérculos o rizomas contienen una mayor concentración de sustancias tóxicas.
La ingestión puede producir:
- Vómitos.
- Diarrea.
- Pérdida de apetito.
En exposiciones importantes pueden aparecer signos neurológicos como convulsiones.
Tulipanes
Los tulipanes también pueden provocar intoxicaciones.
La mayor concentración de sustancias irritantes suele encontrarse en los bulbos.
Esto es especialmente relevante en perros que escarban en jardines o encuentran bulbos almacenados antes de plantarlos.
La ingestión puede provocar:
- Babeo.
- Vómitos.
- Diarrea.
- Malestar gastrointestinal.
Narcisos
Los narcisos son otra planta ornamental cuyos bulbos requieren especial precaución.
Los perros pueden acceder a ellos cuando se almacenan antes de plantarlos o mientras escarban en el jardín.
La ingestión puede causar:
- Vómitos.
- Diarrea.
- Babeo.
- Dolor abdominal.
Una exposición importante puede producir problemas más graves.
Jacintos
Los jacintos presentan un problema similar.
Los bulbos concentran una mayor cantidad de sustancias capaces de provocar irritación gastrointestinal.
Los bulbos sin plantar deben mantenerse guardados en lugares donde los animales no puedan acceder.
Flor de Pascua: ¿es mortal?
La flor de Pascua o poinsettia tiene fama de ser extremadamente venenosa.
Sin embargo, normalmente produce un cuadro mucho más leve que plantas como los lirios verdaderos, la palma de sagú o la adelfa.
Su savia puede provocar:
- Irritación de boca.
- Babeo.
- Vómitos.
- Molestias digestivas.
Esto no significa que sea recomendable dejar que una mascota la mastique, pero conviene diferenciarla de otras plantas capaces de producir intoxicaciones potencialmente mortales.
Acebo
El acebo aparece con frecuencia como decoración durante la Navidad.
Las hojas y bayas pueden producir principalmente molestias gastrointestinales.
Entre los síntomas se encuentran:
- Dolor abdominal.
- Vómitos.
- Diarrea.
Durante las fiestas conviene vigilar especialmente adornos vegetales colocados a baja altura.
Muérdago
Diferentes plantas reciben el nombre común de muérdago, por lo que resulta importante identificar la especie.
Algunas pueden provocar desde problemas digestivos hasta alteraciones cardiovasculares importantes cuando se ingieren en cantidad suficiente.
Si una mascota come parte de un adorno de muérdago, conserva una muestra o fotografía y consulta con un veterinario.
Las plantas del jardín también cuentan
No debemos limitar la revisión únicamente a las macetas del salón.
Una mascota puede acceder a plantas potencialmente tóxicas en:
- Jardines privados.
- Terrazas.
- Patios.
- Casas de familiares.
- Zonas comunitarias.
La adelfa, por ejemplo, se utiliza frecuentemente como planta ornamental exterior.
Cuidado también con los bulbos almacenados
Los bulbos pueden resultar especialmente atractivos para algunos perros.
Antes de plantar tulipanes, narcisos o jacintos, no dejes bolsas de bulbos en:
- Garajes accesibles.
- Terrazas.
- Trasteros abiertos.
- Suelo del jardín.
Guárdalos en recipientes o lugares donde el animal no pueda alcanzarlos.
¿Qué síntomas puede provocar una planta tóxica?
No existe un único cuadro de intoxicación.
Dependiendo de la planta pueden aparecer:
- Babeo.
- Dolor en la boca.
- Vómitos.
- Diarrea.
- Pérdida de apetito.
- Debilidad.
- Somnolencia.
- Temblores.
- Convulsiones.
- Alteraciones del ritmo cardiaco.
- Dificultad respiratoria.
- Cambios en la cantidad de orina.
- Colapso.
Algunos tóxicos pueden provocar daño interno antes de que los síntomas sean evidentes.
No esperes a que el animal se encuentre mal
En determinadas plantas, esperar a que aparezcan síntomas puede retrasar un tratamiento importante.
Esto resulta especialmente relevante ante posibles exposiciones a:
- Lirios verdaderos en gatos.
- Palma de sagú o cicas.
- Adelfa.
- Dedalera.
- Otras plantas de toxicidad importante.
Si conoces la planta y sabes que puede ser peligrosa, contacta con el veterinario inmediatamente.
Qué hacer si tu mascota ha comido una planta
Si descubres que tu perro o gato ha mordido una planta:
- Retira al animal de la zona.
- Impide que continúe comiendo la planta.
- Identifica la especie si es posible.
- Haz fotografías claras.
- Conserva una muestra de forma segura si fuese necesario.
- Calcula aproximadamente cuánto pudo ingerir.
- Contacta con un veterinario.
No retrases una consulta urgente intentando identificar perfectamente la planta si el animal presenta síntomas graves.
Qué información puede ayudar al veterinario
Puede resultar útil proporcionar:
- Especie y peso de la mascota.
- Nombre de la planta.
- Fotografía.
- Parte ingerida.
- Cantidad aproximada.
- Hora de la exposición.
- Síntomas presentes.
Si conservas la etiqueta que acompañaba a la planta cuando la compraste, puede facilitar su identificación.
No provoques el vómito por tu cuenta
No todas las intoxicaciones vegetales deben tratarse provocando el vómito.
La actuación depende de:
- Planta.
- Cantidad.
- Tiempo transcurrido.
- Estado del animal.
No utilices sal, agua oxigenada, aceite, leche u otros remedios caseros salvo indicación expresa del veterinario.
Identifica la planta, conserva una fotografía y contacta con un veterinario. No provoques el vómito ni administres remedios caseros sin recibir primero instrucciones profesionales.
Polen sobre el pelo de un gato
En el caso particular de los lirios verdaderos, la exposición no necesita producirse mordiendo directamente la planta.
El polen puede depositarse sobre el pelo.
Después el gato puede ingerirlo durante el acicalamiento.
Si observas polen de un posible lirio verdadero sobre el pelo de un gato, evita que se lama y contacta inmediatamente con un veterinario.
Agua de los jarrones
También debemos prestar atención al agua.
Un gato puede sentirse atraído por beber directamente de un jarrón.
Cuando contiene lirios verdaderos, esa agua también puede suponer un riesgo.
Por esta razón, en un hogar con gatos lo más seguro es evitar completamente estas flores.
¿Colocar las plantas en una estantería alta es suficiente?
No siempre.
Los gatos pueden acceder fácilmente a lugares elevados.
Algunos perros grandes también alcanzan mesas y encimeras.
Cuando una planta presenta una toxicidad grave, especialmente los lirios para gatos, resulta más seguro no introducirla en la vivienda.
Plantas colgantes
Colocar determinadas plantas irritantes en maceteros colgantes puede reducir el acceso de algunos animales.
Sin embargo, debemos comprobar que:
- No caigan hojas al suelo.
- El gato no pueda saltar hasta la maceta.
- No existan ramas largas accesibles.
La prevención debe adaptarse al comportamiento real de nuestra mascota.
¿Qué plantas puedo tener entonces?
Existen numerosas plantas consideradas no tóxicas para perros y gatos.
Sin embargo, antes de comprar una planta conviene comprobar su nombre científico en una fuente veterinaria fiable.
Además, incluso una planta considerada no tóxica puede producir molestias gastrointestinales si el animal consume una gran cantidad.
Por tanto, “no tóxica” no significa que deba formar parte de su alimentación.
Crear una zona de plantas segura
Si nos gustan mucho las plantas podemos organizar la vivienda para reducir riesgos.
Puede ser útil:
- Elegir especies seguras.
- Evitar plantas de alta toxicidad.
- Mantener etiquetas con los nombres.
- Revisar hojas que caen al suelo.
- No dejar bulbos accesibles.
- Controlar el acceso a jardines y terrazas.
Ofrece alternativas adecuadas a los gatos
Algunos gatos disfrutan mordisqueando vegetación.
Puede valorarse ofrecer hierba destinada específicamente a gatos en un lugar controlado.
Esto no garantiza que ignore otras plantas, por lo que las especies tóxicas deben seguir manteniéndose fuera de su alcance.
Una planta nueva también cambia el entorno
Las mascotas suelen investigar cualquier objeto nuevo que aparece en casa.
Cuando compramos una planta es recomendable observar durante los primeros días si el animal muestra interés en:
- Morder las hojas.
- Escarbar en la tierra.
- Beber del recipiente.
- Jugar con flores o ramas.
Si existe interés excesivo, puede ser preferible retirar la planta.
Fertilizantes y productos para plantas
El riesgo no siempre procede de la planta.
También pueden resultar problemáticos algunos productos utilizados para mantenerla.
Entre ellos:
- Fertilizantes.
- Insecticidas.
- Fungicidas.
- Productos para eliminar plagas.
Guárdalos fuera del alcance de los animales y utiliza cada producto siguiendo las indicaciones de su etiqueta.
Agua de platos y maceteros
No conviene permitir que la mascota beba habitualmente el agua acumulada bajo las macetas.
Puede contener:
- Restos de fertilizantes.
- Productos fitosanitarios.
- Materia vegetal.
- Microorganismos.
Retira el exceso de agua y mantén limpia la zona.
Especial atención en Navidad
Durante las fiestas aparecen temporalmente nuevas plantas y decoraciones dentro de las viviendas.
Entre ellas pueden encontrarse:
- Flor de Pascua.
- Acebo.
- Muérdago.
- Arreglos florales.
El cambio de decoración puede despertar especialmente la curiosidad de perros y gatos.
También conviene revisar los ramos regalados, ya que pueden contener lirios sin que nos demos cuenta.
Qué plantas merecen especial atención
A modo de resumen, algunas de las plantas que conviene conocer son:
- Lirios verdaderos: especialmente peligrosos para gatos.
- Palma de sagú o cicas: pueden producir daño hepático grave.
- Adelfa: puede afectar al corazón.
- Dedalera: puede producir alteraciones cardiacas.
- Azalea y rododendro: pueden afectar al aparato digestivo, sistema nervioso y corazón.
- Kalanchoe: puede provocar problemas digestivos y cardiacos.
- Poto, monstera y filodendro: producen principalmente irritación oral.
- Dieffenbachia: puede provocar dolor e inflamación de boca y garganta.
- Ciclamen: especialmente preocupante si se ingieren tubérculos.
- Tulipanes, narcisos y jacintos: los bulbos son especialmente problemáticos.
- Aloe: puede provocar molestias gastrointestinales.
Cuándo acudir inmediatamente a urgencias veterinarias
Busca ayuda inmediata si:
- Un gato ha estado expuesto a un posible lirio verdadero.
- La mascota ha ingerido palma de sagú o cica.
- Ha ingerido adelfa o una planta cardiotóxica.
- Presenta dificultad respiratoria.
- Tiene convulsiones.
- Pierde el conocimiento.
- Presenta debilidad intensa o colapso.
- Existe una alteración importante del ritmo cardiaco.
- No puede tragar debido a una inflamación intensa.
Preguntas frecuentes sobre plantas tóxicas y mascotas
¿Todos los lirios son mortales para los gatos?
No todas las plantas denominadas “lirio” pertenecen al mismo grupo. Los lirios verdaderos de los géneros Lilium y Hemerocallis son especialmente peligrosos porque pueden provocar insuficiencia renal grave en gatos.
¿El lirio de la paz provoca insuficiencia renal?
No produce la misma intoxicación renal que los lirios verdaderos. Sin embargo, contiene cristales irritantes capaces de provocar dolor e inflamación en la boca.
¿La flor de Pascua puede matar a mi perro?
Normalmente su toxicidad es mucho menor de lo que popularmente se cree. Puede producir irritación, babeo, vómitos y molestias gastrointestinales, aunque sigue siendo recomendable evitar que la mascota la mastique.
¿La costilla de Adán es tóxica?
Sí. Puede producir irritación oral debido a sus cristales de oxalato de calcio.
¿El poto es tóxico para gatos?
Sí. Puede producir dolor, babeo e irritación de boca y garganta si el gato lo mastica.
¿El aloe es seguro?
La ingestión directa de la planta puede provocar molestias digestivas, por lo que no debe dejarse al alcance de una mascota que la mordisquee.
¿Qué hago si no sé qué planta ha comido?
Haz fotografías claras de la planta, flores, hojas y maceta y contacta con un veterinario. No esperes si existen síntomas graves.
¿Debo hacer vomitar a mi perro?
No por tu cuenta. Dependiendo de la planta y de la situación puede ser apropiado o estar contraindicado. Consulta primero con el veterinario.
¿Puedo darle leche?
No existe un remedio doméstico universal para las intoxicaciones vegetales. No administres alimentos o líquidos específicos sin recibir instrucciones veterinarias.
¿Las plantas artificiales son una alternativa?
Evitan la toxicidad vegetal, pero pequeños fragmentos de plástico, tela o alambre también pueden representar un riesgo si la mascota los mastica o ingiere.
Revisa las plantas de casa hoy mismo
Una medida sencilla de prevención consiste en realizar un pequeño inventario.
Para cada planta intenta conocer:
- Su nombre.
- Su nombre científico si es posible.
- Si es segura para perros.
- Si es segura para gatos.
- Si la mascota puede acceder a ella.
Si no puedes identificar una planta, una fotografía puede ayudarte a consultar con un vivero, veterinario u otra fuente especializada.
Conclusión
Numerosas plantas ornamentales pueden convivir sin problemas con nuestras mascotas, pero algunas especies requieren especial precaución.
Los lirios verdaderos representan uno de los peligros más importantes para los gatos, mientras que plantas como la palma de sagú, adelfa y dedalera pueden producir intoxicaciones graves.
Otras plantas frecuentes, como poto, monstera, filodendro o dieffenbachia, suelen provocar principalmente irritación intensa de boca y garganta cuando son masticadas.
La mejor estrategia es conocer las plantas que tenemos en casa, identificar correctamente cada especie y evitar aquellas que puedan provocar intoxicaciones especialmente graves.
Ante una posible ingestión, fotografía la planta, conserva su nombre o etiqueta y contacta con un veterinario antes de intentar remedios caseros.
Y si un gato ha estado expuesto a un lirio verdadero, no esperes a comprobar si aparecen síntomas: necesita valoración veterinaria inmediata.
La información publicada en Mediguía tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. La toxicidad puede variar según la especie vegetal, cantidad ingerida, animal y circunstancias de la exposición. Ante la ingestión de una planta potencialmente tóxica o síntomas importantes, contacta con un veterinario o servicio veterinario de urgencias.