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Hogar Actualizado 24 Sep 2026 16 min de lectura

Radón en casa: riesgos, medición y cómo reducirlo

El radón es un gas radiactivo de origen natural que puede encontrarse dentro de viviendas y otros edificios.

No tiene olor, color ni sabor, por lo que una persona puede convivir con concentraciones elevadas durante años sin saberlo.

El radón se origina de forma natural a partir de elementos presentes en las rocas y el suelo y puede penetrar desde el terreno hacia el interior de los edificios.

Cuando se encuentra al aire libre suele dispersarse rápidamente. El problema aparece cuando entra en espacios cerrados y se acumula.

La exposición prolongada a concentraciones elevadas de radón está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de pulmón.

Por ello, conocer qué es este gas, consultar las zonas de mayor potencial y realizar una medición cuando esté indicado puede ayudar a reducir un riesgo que, de otra forma, resulta imposible detectar mediante nuestros sentidos.

¿Qué es exactamente el radón?

El radón es un gas radiactivo natural.

Se produce durante la desintegración natural del uranio presente en las rocas y suelos de la corteza terrestre.

Desde el terreno puede desplazarse a través de pequeñas grietas, juntas y otros puntos de entrada hasta alcanzar el interior de los edificios.

Una vez dentro, su concentración dependerá de múltiples factores.

Entre ellos:

  • La geología del terreno.
  • La permeabilidad del suelo.
  • Las características de la construcción.
  • Las vías de entrada desde el terreno.
  • La ventilación de la vivienda.
  • La planta en la que se encuentra la estancia.

¿Por qué no podemos detectar el radón?

Una de las características que hacen especial al radón es que no puede detectarse mediante los sentidos.

El gas es:

  • Incoloro.
  • Inodoro.
  • Insípido.

No podemos saber si existe una concentración elevada simplemente entrando en una habitación.

Una vivienda puede parecer completamente normal y presentar niveles elevados.

Por este motivo, la única forma fiable de conocer la concentración de radón es realizar una medición.

¿Cómo entra el radón en una vivienda?

La principal fuente de radón en los edificios suele ser el terreno situado debajo de la construcción.

El gas puede encontrar pequeñas vías de entrada.

Por ejemplo:

  • Grietas en los cimientos.
  • Juntas de construcción.
  • Fisuras en suelos.
  • Puntos por donde pasan tuberías.
  • Desagües.
  • Cámaras sanitarias.
  • Sótanos.
  • Otros encuentros entre el edificio y el terreno.

Estas vías pueden ser tan pequeñas que no resulten visibles a simple vista.

¿Qué viviendas pueden presentar más radón?

La concentración de radón puede variar enormemente entre viviendas.

Los edificios que tienen mayor contacto con el terreno pueden presentar más riesgo de acumulación.

Por este motivo se presta especial atención a:

  • Sótanos.
  • Semisótanos.
  • Plantas bajas.
  • Viviendas unifamiliares.
  • Edificios construidos sobre terrenos con mayor potencial de radón.

Sin embargo, esto no significa que una vivienda situada en una planta superior esté necesariamente libre de radón.

¿Todas las zonas de España tienen el mismo riesgo?

No.

La geología varía considerablemente entre distintas partes del territorio.

Existen zonas donde es más probable encontrar edificios con concentraciones elevadas de radón.

El Consejo de Seguridad Nuclear dispone de un mapa del potencial de radón de España.

Este mapa permite identificar las áreas donde, debido principalmente a las características geológicas, existe una mayor probabilidad de encontrar edificios con concentraciones elevadas.

¿El mapa me dice cuánto radón hay en mi casa?

No.

Este punto es especialmente importante.

El mapa del potencial de radón ofrece información sobre una zona geográfica, pero no permite conocer la concentración exacta dentro de un edificio concreto.

Dos viviendas cercanas pueden presentar niveles diferentes debido a:

  • La construcción.
  • Las grietas y vías de entrada.
  • La ventilación.
  • La altura de la planta.
  • Las características del suelo inmediatamente inferior.

Por eso un mapa puede indicar dónde resulta especialmente recomendable prestar atención, pero no sustituye una medición directa dentro de la vivienda.

¿Qué significa Bq/m³?

La concentración de radón se expresa normalmente en becquerelios por metro cúbico, representados como Bq/m³.

Esta unidad indica la actividad radiactiva existente en un volumen determinado de aire.

Cuanto mayor es el valor, mayor es la concentración de radón.

¿Cuál es el nivel de referencia en España?

En España existe un nivel de referencia de 300 Bq/m³, calculado como promedio anual de concentración de radón en el aire de recintos cerrados.

Este valor se aplica como referencia tanto a viviendas como a edificios de acceso público y lugares de trabajo.

Es importante entender que un nivel de referencia no significa que por debajo de 300 Bq/m³ exista riesgo cero y por encima aparezca de repente un riesgo.

El riesgo relacionado con el radón aumenta progresivamente con la exposición.

Por ello, cuando es posible, reducir la concentración siempre resulta beneficioso.

¿Qué recomienda la Organización Mundial de la Salud?

La Organización Mundial de la Salud recomienda que los países establezcan un nivel nacional de referencia de aproximadamente 100 Bq/m³ cuando las circunstancias lo permitan.

Cuando ese nivel no pueda alcanzarse debido a las condiciones nacionales, la OMS indica que el nivel de referencia no debería superar los 300 Bq/m³.

En España, la normativa establece actualmente el nivel de referencia en 300 Bq/m³.

¿Cómo afecta el radón a la salud?

Cuando respiramos aire que contiene radón, también podemos inhalar partículas radiactivas producidas durante su desintegración.

Estas partículas pueden depositarse en las vías respiratorias.

Con una exposición prolongada pueden dañar las células del tejido pulmonar.

El principal efecto sobre la salud demostrado de la exposición al radón es un aumento del riesgo de cáncer de pulmón.

Radón y cáncer de pulmón

El radón está considerado una de las principales causas ambientales de cáncer de pulmón.

El riesgo está relacionado principalmente con:

  • La concentración de radón.
  • El tiempo durante el que una persona está expuesta.
  • El consumo de tabaco.

No se trata normalmente de un problema derivado de pasar unas horas en un lugar determinado.

El riesgo está relacionado con exposiciones mantenidas durante periodos prolongados.

Radón y tabaco: una combinación especialmente perjudicial

La combinación de exposición al radón y consumo de tabaco aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de pulmón.

El tabaco continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para esta enfermedad.

Cuando además existe una exposición elevada al radón, ambos factores pueden actuar conjuntamente.

Por este motivo, mantener el hogar libre de humo y dejar de fumar son medidas fundamentales para reducir el riesgo de cáncer de pulmón.

¿El radón produce síntomas?

Una concentración elevada de radón dentro de una vivienda no suele producir síntomas inmediatos que permitan detectar su presencia.

No provoca un olor especial ni una sensación concreta en la habitación.

Por eso no debemos esperar a experimentar dolor de cabeza, mareo u otros síntomas para sospechar de radón.

Esos síntomas pueden aparecer en otros problemas domésticos, como determinadas intoxicaciones por gases, pero no constituyen un método para detectar radón.

El principal riesgo del radón es consecuencia de una exposición prolongada a lo largo del tiempo.

¿El radón es lo mismo que el monóxido de carbono?

No.

Son dos problemas completamente diferentes.

El monóxido de carbono puede producir una intoxicación aguda en poco tiempo cuando alcanza concentraciones elevadas.

El radón, en cambio, está relacionado principalmente con el riesgo de cáncer de pulmón después de exposiciones prolongadas.

Además:

  • Un detector de monóxido de carbono no mide radón.
  • Un detector de humo no mide radón.
  • Para medir radón se necesitan dispositivos específicos.

¿Cómo puedo saber cuánto radón hay en mi vivienda?

Para conocerlo hay que instalar un dispositivo de medición específico.

Existen diferentes tipos de detectores.

Uno de los sistemas más utilizados en viviendas consiste en pequeños detectores pasivos que permanecen durante un periodo prolongado dentro de la casa.

Después se envían a un laboratorio para su análisis.

Detectores pasivos de radón

Los detectores pasivos no necesitan normalmente estar conectados a la electricidad.

Se colocan dentro de la vivienda siguiendo unas instrucciones concretas.

Durante el periodo de exposición registran de forma acumulada la presencia de radón.

Posteriormente se envían al laboratorio, que calcula la concentración media detectada.

Son una de las opciones más utilizadas porque permiten realizar medidas de larga duración de forma sencilla.

Detectores electrónicos o en continuo

También existen dispositivos electrónicos capaces de registrar continuamente los niveles de radón.

Pueden mostrar cómo cambia la concentración a lo largo de:

  • Las horas.
  • Los días.
  • Las estaciones.

Sin embargo, para obtener una estimación representativa del promedio anual es importante realizar la medición durante un periodo suficientemente largo.

¿Cuánto tiempo debería durar una medición?

La concentración de radón puede cambiar mucho de un día a otro.

También puede variar según la estación del año.

Por eso una medición realizada únicamente durante unas horas o unos pocos días puede no representar correctamente la exposición habitual de una vivienda.

El Consejo de Seguridad Nuclear recomienda, para obtener medidas representativas, utilizar detectores durante un periodo de al menos tres meses, evitando cuando sea posible que la medida se limite exclusivamente al periodo estival.

Las instrucciones exactas deben seguir las indicaciones del laboratorio o profesional encargado de la medición.

¿Dónde debe colocarse un detector?

La ubicación puede influir en el resultado.

Por eso deben respetarse las instrucciones facilitadas por el laboratorio.

Normalmente se seleccionan habitaciones donde las personas pasan bastante tiempo.

Por ejemplo:

  • Dormitorios.
  • Salones.
  • Despachos.
  • Habitaciones de uso frecuente.

También suele prestarse especial atención a las plantas que se encuentran en contacto directo con el terreno.

No debe improvisarse la colocación.

¿Quién puede realizar una medición fiable?

El Consejo de Seguridad Nuclear recomienda recurrir a laboratorios acreditados para la medición de radón en aire.

Habitualmente el proceso es sencillo.

El laboratorio puede proporcionar los detectores junto con instrucciones sobre:

  • Dónde colocarlos.
  • Cuánto tiempo deben permanecer instalados.
  • Cómo manipularlos.
  • Cómo devolverlos para su análisis.

Una vez analizados se entrega un informe con los resultados.

¿Merece la pena utilizar un detector doméstico comprado por internet?

Existen numerosos dispositivos comerciales.

Pueden proporcionar información orientativa, especialmente los equipos electrónicos correctamente calibrados.

Sin embargo, cuando se necesita conocer con precisión la concentración media para tomar decisiones importantes sobre una vivienda, resulta recomendable utilizar métodos y laboratorios que cumplan los requisitos técnicos apropiados.

¿Cuándo podría ser especialmente recomendable medir?

Puede resultar especialmente interesante valorar una medición cuando:

  • La vivienda se encuentra en una zona con alto potencial de radón.
  • Se trata de una planta baja.
  • Existe un sótano o semisótano habitable.
  • La vivienda tiene mucho contacto con el terreno.
  • Se va a realizar una rehabilitación importante.
  • Existe preocupación por la concentración de radón.
  • Se quiere conocer la exposición real de una vivienda concreta.

También puede realizarse simplemente como medida preventiva, incluso aunque el mapa no indique un potencial especialmente elevado.

He medido radón y el resultado es elevado: ¿qué puedo hacer?

Existen diferentes técnicas para reducir la concentración de radón dentro de los edificios.

La solución adecuada depende de:

  • La concentración detectada.
  • El tipo de edificio.
  • La forma en la que el gas está entrando.
  • La existencia de sótanos o cámaras.
  • Las características constructivas.

En algunos casos pueden utilizarse medidas relativamente sencillas.

En otros puede ser necesario realizar una intervención constructiva.

Ventilar puede ayudar

La ventilación permite renovar el aire interior y puede reducir temporalmente la concentración de radón.

En determinadas viviendas con niveles moderados puede contribuir a disminuirlos.

Sin embargo, la ventilación natural no siempre es suficiente.

Cuando existen concentraciones elevadas puede ser necesario recurrir a soluciones técnicas específicas.

Sellado de grietas y puntos de entrada

Reducir las vías por las que el gas entra desde el terreno puede formar parte de una estrategia de protección.

Pueden revisarse:

  • Grietas.
  • Juntas.
  • Encuentros entre suelo y paredes.
  • Pasos de instalaciones.

Sin embargo, simplemente sellar unas pocas grietas visibles no siempre resuelve por completo el problema.

La solución debería valorar el edificio de manera global.

Sistemas de despresurización

Una de las técnicas utilizadas en edificios con concentraciones importantes consiste en crear sistemas que extraen el aire que contiene radón desde debajo del edificio antes de que pueda entrar en las zonas habitadas.

Estos sistemas deben ser diseñados e instalados correctamente.

Para concentraciones elevadas puede resultar aconsejable recurrir a técnicos con experiencia en protección frente al radón.

Ventilación de cámaras sanitarias

Algunas viviendas disponen de espacios entre el terreno y el suelo habitable.

Dependiendo del edificio, mejorar la ventilación de estas cámaras puede contribuir a reducir la cantidad de radón que llega al interior.

La solución debe adaptarse a las características constructivas.

¿Qué ocurre con los edificios nuevos?

En España, el Código Técnico de la Edificación incluye requisitos destinados a limitar la entrada de radón en determinados edificios situados en municipios afectados.

Las soluciones pueden incluir barreras de protección y sistemas destinados a impedir que el gas procedente del terreno se acumule dentro del edificio.

Estas medidas son especialmente interesantes porque resulta más sencillo incorporar determinadas soluciones durante la construcción que hacerlo después.

¿Una vivienda nueva está automáticamente libre de radón?

No debería asumirse que una vivienda tiene una concentración concreta únicamente por su antigüedad.

La aplicación de medidas constructivas reduce el riesgo, pero si queremos conocer la concentración real de una vivienda determinada, la herramienta más directa sigue siendo la medición.

Comprar una vivienda: ¿debería preguntar por el radón?

Cuando una vivienda se encuentra en una zona con mayor potencial de radón, puede resultar razonable informarse sobre:

  • Si se ha realizado alguna medición.
  • Qué resultado se obtuvo.
  • Si existen medidas de protección.
  • Si se han realizado actuaciones de mitigación.

Si no existe una medición previa, puede valorarse realizarla.

¿Una reforma puede cambiar los niveles de radón?

Sí.

Las reformas pueden modificar la ventilación y la estanqueidad de un edificio.

Por ejemplo, instalar nuevas ventanas muy herméticas puede reducir la renovación natural del aire.

Por otro lado, algunas rehabilitaciones pueden incorporar soluciones específicas destinadas a reducir la entrada de radón.

Cuando se realizan obras importantes en una zona de mayor potencial, puede resultar conveniente tener este factor en cuenta.

Radón en sótanos

Los sótanos suelen encontrarse en contacto directo con el terreno.

Por ello pueden presentar concentraciones superiores a las de otras plantas.

Esto es especialmente relevante cuando el sótano se utiliza como:

  • Dormitorio.
  • Despacho.
  • Sala de juegos.
  • Gimnasio.
  • Zona de estar.

Cuanto más tiempo se pasa en una estancia, mayor importancia tiene conocer sus condiciones ambientales.

¿El radón puede subir a plantas superiores?

Sí.

Aunque normalmente las mayores concentraciones se observan en las zonas en contacto directo con el terreno, el radón puede desplazarse por el interior del edificio.

Su concentración suele disminuir en plantas superiores, pero esto no significa que sea imposible encontrarlo.

¿El agua puede contener radón?

El radón también puede estar presente en determinadas aguas subterráneas.

Sin embargo, para la mayoría de las viviendas la principal fuente de exposición es el radón procedente del terreno que entra en el aire interior.

La inhalación del radón presente en el aire constituye el principal motivo de preocupación sanitaria.

¿Las plantas eliminan el radón?

No existe evidencia de que colocar plantas dentro de casa constituya una medida eficaz para controlar concentraciones elevadas de radón.

Las plantas pueden formar parte de la decoración y del bienestar del hogar, pero no sustituyen:

  • La medición.
  • La ventilación adecuada.
  • Las barreras de protección.
  • Los sistemas de extracción.

¿Un purificador HEPA elimina el radón?

Los purificadores con filtros HEPA están diseñados principalmente para capturar partículas.

No deben considerarse una solución para evitar la entrada de gas radón desde el terreno.

Cuando existe una concentración elevada, las medidas deben dirigirse principalmente a impedir su entrada y favorecer su evacuación.

¿Un detector de monóxido de carbono mide radón?

No.

Se necesitan detectores diferentes.

En una vivienda puede tener sentido disponer simultáneamente de:

  • Detectores de humo.
  • Detectores de monóxido de carbono cuando existan fuentes de combustión.
  • Una medición específica de radón cuando corresponda.

Cada dispositivo sirve para detectar un problema diferente.

Radón y niños

El riesgo derivado del radón está relacionado principalmente con la exposición acumulada durante largos periodos.

Por ello reducir concentraciones elevadas beneficia a todos los habitantes de la vivienda.

No existe un síntoma específico en un niño que permita sospechar que una casa tiene radón.

La forma de saberlo continúa siendo la medición.

Radón y personas fumadoras

Las personas fumadoras tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar cáncer de pulmón cuando también están expuestas a radón.

Por ello existen dos medidas especialmente importantes:

  1. Reducir la concentración de radón cuando sea elevada.
  2. Dejar de fumar y mantener la vivienda libre de humo.

Reducir ambos factores proporciona una protección mucho mayor que centrarse únicamente en uno.

¿El radón produce cáncer inmediatamente?

No.

El riesgo está relacionado con la exposición acumulada durante años.

Una lectura elevada no significa que una persona vaya a desarrollar cáncer.

Significa que existe un factor de riesgo que conviene reducir.

Por eso descubrir concentraciones elevadas debe entenderse principalmente como una oportunidad para tomar medidas preventivas.

Preguntas frecuentes sobre el radón en casa

¿Puedo oler el radón?

No. El radón no tiene olor, color ni sabor.

¿Cómo sé si mi casa tiene radón?

La única forma fiable es realizar una medición específica dentro de la vivienda.

¿El mapa del radón indica el nivel exacto de mi casa?

No. Los mapas muestran el potencial de una zona, pero no sustituyen una medición directa en cada edificio.

¿Cuál es el nivel de referencia en España?

El nivel de referencia para recintos cerrados es de 300 Bq/m³, expresado como promedio anual de concentración de radón en aire.

¿Por debajo de 300 Bq/m³ no existe ningún riesgo?

No. El riesgo aumenta progresivamente con la concentración y el tiempo de exposición. El valor de 300 Bq/m³ es un nivel de referencia, no una frontera absoluta entre riesgo y ausencia de riesgo.

¿Cuánto tiempo debo medir?

Para obtener un resultado representativo es preferible realizar mediciones de larga duración. El Consejo de Seguridad Nuclear recomienda periodos de al menos tres meses en las condiciones correspondientes.

¿Ventilar elimina el radón?

Puede disminuir la concentración en determinados casos, pero cuando los niveles son elevados pueden necesitarse soluciones constructivas específicas.

¿Un purificador de aire elimina el radón?

No debe considerarse una solución principal frente al gas radón. Las medidas más eficaces se centran en reducir su entrada desde el terreno y mejorar su evacuación.

¿El radón solo existe en casas antiguas?

No. Puede aparecer tanto en edificios antiguos como nuevos. La concentración depende principalmente de la geología, las características constructivas y la ventilación.

¿Vivir en una zona de alto potencial significa que mi casa supera 300 Bq/m³?

No necesariamente. Significa que existe mayor probabilidad de encontrar edificios con niveles elevados. Para conocer el valor de tu vivienda hay que medir.

Qué hacer si quieres comprobar tu vivienda

El proceso puede resumirse en unos pasos sencillos:

  1. Consulta el mapa de potencial de radón del Consejo de Seguridad Nuclear.
  2. Valora las características de tu vivienda, especialmente si está en planta baja o dispone de sótano.
  3. Contacta con un laboratorio acreditado para realizar una medición fiable.
  4. Coloca los detectores siguiendo exactamente las instrucciones recibidas.
  5. Mantén la medición durante el periodo recomendado.
  6. Analiza el resultado y, si es elevado, solicita asesoramiento sobre medidas de reducción.

La medición es la clave

A diferencia de otros problemas del hogar, el radón no deja una mancha visible, no genera humedad y no produce un olor que nos avise.

Por ese motivo no podemos determinar su presencia observando una vivienda.

Un pequeño detector colocado durante el tiempo adecuado puede proporcionar la información necesaria para saber si existe un problema.

Conclusión

El radón es un gas radiactivo natural que puede entrar en los edificios desde el terreno y acumularse en los espacios interiores.

Como no tiene olor, color ni sabor, la única forma fiable de conocer su concentración es mediante una medición específica.

La exposición prolongada a concentraciones elevadas aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, especialmente en personas fumadoras.

En España se utiliza un nivel de referencia de 300 Bq/m³ como promedio anual, aunque reducir la concentración siempre que sea razonablemente posible puede disminuir la exposición.

Consultar el mapa de potencial de radón puede ayudar a identificar zonas donde existe una mayor probabilidad de encontrar niveles elevados, pero el mapa no sustituye la medición de la vivienda.

Si una medición detecta concentraciones importantes, existen diferentes soluciones de ventilación y construcción capaces de reducir la entrada y acumulación del gas.

En Mediguía seguiremos ampliando nuestra sección de Hogar con información destinada a crear viviendas más saludables, seguras y mejor protegidas.

Aviso de Mediguía

La información publicada en Mediguía tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. Para determinar la concentración de radón de una vivienda utiliza sistemas de medición adecuados y, cuando sea necesario, recurre a laboratorios acreditados y profesionales especializados en protección frente al radón.

Importante: Mediguía ofrece contenido informativo y divulgativo. No sustituye un diagnóstico, una consulta médica ni un tratamiento indicado por un profesional sanitario. Ante síntomas graves o una urgencia, contacta con los servicios de emergencia.
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