Salud en el coche: cómo cuidar tu bienestar durante los viajes

Pasamos muchas horas dentro del coche: desplazamientos al trabajo, viajes de vacaciones, trayectos familiares o recorridos diarios aparentemente cortos.
Aunque normalmente relacionamos el automóvil con la seguridad vial, también existen numerosos aspectos relacionados con la salud y el bienestar durante la conducción y los viajes.
El cansancio, una postura inadecuada, el calor, la falta de movimiento, determinados medicamentos o los mareos pueden convertir un viaje aparentemente sencillo en una experiencia incómoda e incluso afectar a la seguridad.
En esta guía de Mediguía repasamos algunos de los principales aspectos que conviene tener en cuenta para cuidar la salud cuando viajamos en coche.
La salud también forma parte de la seguridad al volante
Conducir requiere atención, coordinación, capacidad de reacción y una adecuada percepción de lo que ocurre alrededor.
Por esta razón, nuestro estado físico y mental puede influir directamente en la conducción.
El sueño, la fatiga, determinados problemas de visión, algunos medicamentos, el dolor o incluso una enfermedad aparentemente leve pueden afectar a nuestra capacidad para reaccionar correctamente.
Antes de iniciar un viaje largo es recomendable valorar cómo nos encontramos.
Si existe sueño intenso, mareo, malestar importante o cualquier otra situación que pueda dificultar la conducción, lo adecuado es evitar ponerse al volante hasta encontrarse en condiciones apropiadas.
Fatiga y sueño al volante
La fatiga es uno de los principales problemas relacionados con los desplazamientos largos.
Conforme pasan las horas puede disminuir progresivamente la atención y aumentar el tiempo necesario para reaccionar ante un imprevisto.
La Dirección General de Tráfico advierte de que la somnolencia está relacionada con una parte importante de los accidentes de tráfico.
Entre las posibles señales de cansancio pueden aparecer:
- Bostezos frecuentes.
- Parpadeo constante.
- Dificultad para mantener la concentración.
- Sensación de pesadez en los ojos.
- Movimientos más lentos.
- Dificultad para recordar los últimos kilómetros recorridos.
- Necesidad continua de cambiar de postura.
- Errores o pequeñas distracciones al conducir.
¿Cada cuánto conviene parar?
En trayectos largos, la DGT recomienda interrumpir la conducción aproximadamente cada dos horas o cada 200 kilómetros.
Estas pausas permiten caminar unos minutos, cambiar de postura, hidratarse y recuperar la atención.
Si aparece sueño antes de ese momento, no hay que esperar a completar las dos horas.
Lo adecuado es detenerse en un lugar seguro.
¿Sirve bajar la ventanilla o poner música fuerte?
No debería utilizarse como sustituto del descanso.
Cuando existe somnolencia real, abrir una ventana, aumentar el volumen de la música o tomar estimulantes no elimina la necesidad de dormir.
Si aparece sueño intenso, la solución más segura es detener la conducción y descansar.
La postura correcta dentro del coche
Una postura inadecuada puede favorecer molestias en la espalda, cuello, hombros y piernas, especialmente durante viajes largos.
El asiento debería permitir conducir de forma cómoda sin necesidad de estirar excesivamente brazos o piernas.
La espalda debe quedar correctamente apoyada y el reposacabezas debe estar ajustado a la altura adecuada.
También es recomendable evitar conducir durante muchas horas seguidas sin levantarse del asiento.
Dolor de espalda durante los viajes
Las personas con problemas lumbares pueden notar un aumento de las molestias después de permanecer sentadas durante mucho tiempo.
Realizar paradas periódicas para caminar y cambiar de posición puede ayudar a reducir la rigidez asociada a la falta de movimiento.
Si el dolor de espalda es intenso, persistente o se acompaña de pérdida de fuerza, hormigueos importantes o pérdida de sensibilidad, conviene consultar con un profesional sanitario.
Mareos durante los viajes en coche
El mareo asociado al movimiento se conoce como cinetosis.
Es especialmente frecuente en niños, aunque también puede afectar a adultos.
Puede provocar síntomas como náuseas, sudoración, palidez, mareo, malestar general e incluso vómitos.
¿Qué puede ayudar a reducir el mareo?
Durante el viaje puede ser útil mirar hacia un punto lejano y estable, evitar leer o utilizar pantallas durante periodos prolongados y mantener una ventilación y temperatura agradables.
También puede resultar conveniente evitar comidas muy abundantes inmediatamente antes del viaje.
Cuando los mareos son muy frecuentes o intensos puede consultarse con un médico o farmacéutico sobre las opciones disponibles.
Algunos medicamentos utilizados contra el mareo pueden producir somnolencia, por lo que hay que prestar especial atención si la persona que los toma va a conducir.
Medicamentos y conducción
No todos los medicamentos son compatibles con la conducción en las mismas condiciones.
Algunos pueden provocar efectos como:
- Somnolencia.
- Mareos.
- Visión borrosa.
- Reducción de reflejos.
- Dificultad para concentrarse.
En España, determinados medicamentos incluyen en su envase un pictograma con un coche dentro de un triángulo rojo.
Este símbolo no significa automáticamente que esté prohibido conducir, sino que indica que se debe consultar el apartado correspondiente del prospecto.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios recomienda revisar los posibles efectos del medicamento sobre la conducción.
Hay que prestar especial atención cuando se comienza un tratamiento nuevo, se modifica la dosis o se utilizan varios medicamentos simultáneamente.
Si estás tomando un medicamento y no sabes si puede afectar a la conducción, consulta el prospecto o pregunta a tu médico o farmacéutico antes de conducir.
Calor dentro del coche
La temperatura interior de un vehículo puede aumentar rápidamente cuando permanece estacionado al sol.
Esto convierte el interior del coche en un entorno especialmente peligroso para bebés, niños pequeños, personas mayores y otras personas vulnerables.
Nunca se debe dejar a un niño solo dentro de un coche, incluso aunque parezca que la temperatura exterior no es especialmente alta o que la ausencia vaya a ser muy breve.
El riesgo también existe para personas mayores, personas dependientes y animales.
Signos de posible golpe de calor
Una temperatura corporal excesivamente elevada puede provocar dolor de cabeza, mareo, debilidad, náuseas, confusión, piel muy caliente y alteración del nivel de conciencia.
Un golpe de calor puede constituir una emergencia médica.
Si una persona presenta confusión, pérdida de conciencia u otros síntomas graves relacionados con una exposición intensa al calor, solicita asistencia sanitaria urgente. En España puedes llamar al 112.
Hidratación durante los desplazamientos
Durante los viajes largos, especialmente en verano, conviene disponer de agua y mantener una hidratación adecuada.
La sensación de sed, sequedad de boca, dolor de cabeza o cansancio pueden aparecer cuando no se consumen suficientes líquidos.
Las necesidades dependen de la temperatura, duración del viaje, edad y situación de salud de cada persona.
Las personas mayores y los niños pueden necesitar especial atención.
Comer antes y durante un viaje
Las comidas muy abundantes pueden favorecer una sensación de pesadez y somnolencia.
Antes de un trayecto largo puede resultar más cómodo realizar comidas moderadas y fáciles de digerir.
También es importante recordar que el alcohol y la conducción son incompatibles.
Si una persona va a conducir, la opción segura es no consumir alcohol.
Falta de movimiento en viajes largos
Permanecer sentado durante mucho tiempo puede producir rigidez muscular, molestias de espalda y sensación de pesadez en las piernas.
Durante las paradas puede ser útil caminar durante unos minutos y mover las articulaciones suavemente.
En personas con determinados factores de riesgo, la inmovilidad prolongada puede favorecer problemas circulatorios.
Quienes tengan antecedentes de trombosis, hayan pasado recientemente por una cirugía, estén embarazadas o presenten otras circunstancias especiales deberían consultar con su profesional sanitario sobre las precauciones apropiadas para viajes prolongados.
Viajar en coche con niños
Los niños pueden experimentar mareos, calor, aburrimiento, cansancio o necesidad de realizar paradas más frecuentes.
Además del uso correcto de los sistemas de retención infantil correspondientes a su edad y características, es importante comprobar periódicamente cómo se encuentra el menor durante un viaje largo.
Conviene planificar paradas, disponer de agua cuando corresponda y mantener una temperatura agradable en el habitáculo.
Nunca debe dejarse a un niño solo dentro de un vehículo estacionado.
Viajar con personas mayores
Las personas mayores pueden necesitar más descansos debido a problemas de movilidad, rigidez, determinadas enfermedades crónicas o tratamientos farmacológicos.
Antes de un viaje largo puede ser conveniente comprobar que llevan consigo los medicamentos necesarios y cualquier información sanitaria relevante.
También puede resultar útil organizar el recorrido teniendo en cuenta la disponibilidad de zonas de descanso.
Personas con diabetes durante los viajes
Las personas con diabetes deberían planificar los viajes teniendo en cuenta sus necesidades habituales.
Puede ser importante llevar la medicación y el material necesario para el tratamiento, así como disponer de alimentos o bebidas apropiados en caso de que sean necesarios.
Si una persona experimenta síntomas de hipoglucemia mientras conduce, debe detener el vehículo de forma segura y seguir las indicaciones recibidas de su equipo sanitario.
No debe continuar conduciendo si sus capacidades se encuentran afectadas.
Alergia y asma dentro del vehículo
Las personas con alergias respiratorias o asma pueden notar molestias relacionadas con polen, polvo, contaminación u otros irritantes.
Mantener adecuadamente los filtros y el sistema de climatización del vehículo puede contribuir a mejorar la calidad del aire del habitáculo.
Las personas con asma deberían llevar consigo la medicación indicada por su profesional sanitario.
El aire acondicionado y la salud
El aire acondicionado puede ayudar a mantener una temperatura confortable, especialmente durante los meses de calor.
Sin embargo, dirigir continuamente un flujo de aire frío de forma intensa hacia la cara o los ojos puede resultar incómodo para algunas personas.
La temperatura del vehículo debería mantenerse en niveles agradables evitando cambios extremos cuando sea posible.
Problemas de visión y conducción
La visión es fundamental para conducir con seguridad.
Dificultades para ver de noche, visión borrosa, deslumbramientos frecuentes o pérdida progresiva de visión deberían ser valorados por un profesional.
Si se utilizan gafas o lentillas para conducir, es importante emplearlas según las indicaciones correspondientes.
Dolor de cabeza durante un viaje
El dolor de cabeza puede aparecer por diferentes motivos, como cansancio, tensión muscular, falta de sueño, estrés o migraña.
Si aparece mientras se conduce y dificulta la concentración o la visión, es recomendable detenerse en un lugar seguro.
Un dolor de cabeza repentino, extremadamente intenso o acompañado de alteraciones neurológicas necesita valoración médica urgente.
¿Qué hacer ante un accidente?
Ante un accidente de tráfico, la prioridad es evitar que se produzcan nuevos peligros y solicitar ayuda.
Si hay personas heridas, llama al 112 y sigue las indicaciones del servicio de emergencias.
No se debe mover innecesariamente a una persona gravemente herida salvo que exista un peligro inmediato que obligue a hacerlo.
Los servicios de emergencias pueden indicar por teléfono qué medidas realizar mientras llega la asistencia sanitaria.
¿Qué debería llevar en el coche pensando en la salud?
Dependiendo del viaje y de las personas que viajen, puede ser práctico disponer de agua, documentación sanitaria necesaria, medicación habitual, gafas de repuesto cuando sean imprescindibles y algunos materiales básicos para pequeñas incidencias.
Los medicamentos deberían conservarse siguiendo las condiciones indicadas en su envase y prospecto.
No todos los medicamentos deben permanecer durante horas en un vehículo expuesto a temperaturas elevadas.
Antes de iniciar un viaje largo
La mejor forma de cuidar la salud durante un viaje comienza antes de arrancar.
Conviene haber descansado adecuadamente, evitar iniciar la conducción con sueño, comprobar cualquier medicación que pueda afectar a los reflejos, planificar zonas de descanso y tener en cuenta las necesidades especiales de niños, personas mayores o viajeros con enfermedades crónicas.
Preguntas frecuentes sobre salud y viajes en coche
¿Cada cuánto tiempo debería parar durante un viaje?
Como recomendación general, la DGT aconseja interrumpir la conducción aproximadamente cada dos horas o 200 kilómetros. Si aparece cansancio o sueño antes, debe realizarse una parada antes de alcanzar ese tiempo.
¿Qué hago si me entra sueño conduciendo?
Detente en un lugar seguro. No intentes combatir un sueño importante simplemente abriendo las ventanas o subiendo el volumen de la música.
¿Puedo conducir después de tomar un medicamento?
Depende del medicamento y de cómo afecte a cada persona. Revisa el prospecto y presta atención al pictograma de conducción cuando aparezca en el envase. Ante cualquier duda, consulta con un profesional sanitario.
¿Cómo puedo evitar los mareos en el coche?
Mirar hacia un punto estable y lejano, evitar leer o utilizar pantallas durante mucho tiempo y mantener una temperatura agradable puede ayudar a algunas personas.
¿Es peligroso dejar a un niño unos minutos dentro del coche?
Sí. La temperatura del interior de un vehículo puede aumentar rápidamente. Un niño nunca debe permanecer solo dentro de un coche estacionado.
¿Por qué me duele la espalda después de conducir?
Permanecer sentado durante periodos prolongados, una postura incorrecta o determinados problemas musculoesqueléticos pueden favorecer el dolor. Ajustar correctamente el asiento y realizar pausas para caminar puede resultar útil.
Salud en el coche: una parte más del viaje
Viajar de forma saludable no consiste únicamente en evitar enfermedades.
También significa reconocer cuándo necesitamos descansar, mantener una postura adecuada, conocer cómo pueden afectar nuestros medicamentos y prestar atención a las necesidades de las personas que viajan con nosotros.
Pequeñas decisiones como planificar descansos, evitar conducir con sueño o disponer de agua durante un trayecto largo pueden hacer el viaje más cómodo y seguro.
En Mediguía continuaremos ampliando esta sección con guías específicas sobre los principales problemas de salud relacionados con los desplazamientos en coche.
La información publicada en Mediguía tiene finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. No sustituye el diagnóstico, tratamiento ni las recomendaciones de un médico u otro profesional sanitario cualificado. Si durante un viaje aparece una situación médica grave, solicita asistencia sanitaria urgente.